Autoridades navales mexicanas interceptaron una embarcación en altamar con 28 personas a bordo, la mayoría menores de edad, durante una inspección de rutina. El hallazgo ocurrió en aguas del Pacífico y la nave fue trasladada al puerto de Topolobampo, en el municipio de Ahome, para las diligencias correspondientes.
De acuerdo con información preliminar, la lancha no contaba con bitácora de viaje ni registro oficial de salida o destino, lo que levantó sospechas entre el personal naval que patrullaba la zona.
Los 28 pasajeros, todos del sexo masculino y en su mayoría adolescentes de entre 15 y 17 años, fueron puestos bajo resguardo de las autoridades competentes mientras se determina su identidad, procedencia y posible situación migratoria.

Operativo naval en altamar
Según versiones de la Armada de México, el operativo formó parte de un patrullaje rutinario en el Golfo de California. Al detectar la embarcación navegando sin rumbo claro y sin notificación de tránsito, los elementos procedieron a realizar una inspección visual y posteriormente abordaron la lancha para revisar la documentación.
El personal naval constató que no existía bitácora de viaje, documento obligatorio que detalla el origen, destino y propósito de las embarcaciones. Ante la falta de esta información, los marinos tomaron control de la nave y la escoltaron hacia el puerto de Topolobampo.
Hasta el momento no se ha revelado el punto exacto de intercepción ni el puerto de salida, aunque las autoridades confirmaron que los cuerpos de auxilio locales se concentraron en el muelle sinaloense para recibir a los tripulantes.
La mayoría son menores de edad
Fuentes cercanas al caso señalaron que de las 28 personas encontradas, al menos 20 son menores de edad. Aunque su nacionalidad no ha sido confirmada oficialmente, se presume que podrían provenir de distintos estados del sur del país o incluso de naciones centroamericanas.
Por tratarse de un posible caso de tráfico de personas o traslado ilegal de migrantes, la Fiscalía General de la República (FGR) tomará el control de las investigaciones una vez que la embarcación arribe oficialmente al puerto.
Las autoridades informaron que los menores serán puestos bajo resguardo del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y recibirán atención médica y psicológica mientras se determina su situación legal.
Expectativa en el puerto de Topolobampo
En el puerto de Topolobampo, elementos de la Marina, Guardia Nacional, Protección Civil y Cruz Roja se prepararon para recibir a los jóvenes y prestar apoyo humanitario.
Los cuerpos de auxilio montaron un operativo de atención inmediata que incluye exámenes médicos, hidratación, alimentación y entrevistas de identificación.
Las autoridades locales también confirmaron que se habilitó una zona segura dentro de las instalaciones portuarias para garantizar la integridad de los menores mientras la FGR y el Instituto Nacional de Migración (INM) llevan a cabo las diligencias correspondientes.
Investigación federal en curso
La Fiscalía General de la República abrió una carpeta de investigación para determinar el origen y destino de la embarcación, así como la posible participación de redes de tráfico de personas.
Aunque aún no se reportan detenciones, las autoridades no descartan que los responsables del traslado hayan abandonado la nave antes de ser detectados por la Marina.
Fuentes federales explicaron que este tipo de operaciones son frecuentes en la región, donde se han detectado rutas marítimas utilizadas para el traslado de migrantes y menores de edad, aprovechando la amplitud del Golfo de California.
Zona estratégica bajo vigilancia
El puerto de Topolobampo, ubicado en el norte de Sinaloa, es una de las áreas más vigiladas por la Armada de México debido a su cercanía con rutas marítimas hacia Baja California y Sonora.
Expertos en seguridad marítima señalan que la zona se ha convertido en un punto de tránsito irregular por parte de organizaciones que buscan evadir los controles fronterizos terrestres.
En los últimos meses, la Secretaría de Marina ha intensificado sus patrullajes en la región para prevenir el tráfico de personas, drogas y mercancías ilegales.
Llamado a la coordinación interinstitucional
Autoridades locales y federales coincidieron en la necesidad de reforzar la vigilancia costera y fortalecer los mecanismos de cooperación entre Marina, INM y FGR para combatir la migración irregular y proteger a los menores en situación de riesgo.
“Es fundamental garantizar la seguridad y los derechos humanos de todos los menores rescatados”, señaló una fuente del operativo.
Por su parte, organizaciones civiles en Sinaloa pidieron que se dé acompañamiento psicológico y jurídico a los jóvenes, y que se investigue a fondo si fueron víctimas de trata o tráfico de personas.
💬 Déjanos tu comentario, comparte esta noticia con tus vecinos y mantente informado en Orus Media
