La Secretaría de Educación Pública (SEP) inició la aplicación de la Prueba PISA 2025, un examen que mide habilidades en lectura, matemáticas y ciencias. En esta edición, también se evaluarán competencias digitales, reflejando la creciente importancia de la tecnología en la educación.
Alrededor de 8 mil estudiantes de secundaria y bachillerato, pertenecientes a 321 escuelas públicas y privadas de todo el país, participarán en esta prueba. El proceso estará a cargo del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) y se realizará entre abril y mayo.
El secretario de Educación, Mario Delgado, destacó que, aunque la Prueba PISA es un examen estandarizado de gran reconocimiento, tiene limitaciones para evaluar con precisión el desempeño educativo. En respuesta, la Nueva Escuela Mexicana apuesta por evaluaciones diagnósticas que sirvan como herramientas clave para mejorar la enseñanza y fortalecer la autonomía docente.
México participa en la Prueba PISA desde el año 2000, con evaluaciones cada tres años. Sin embargo, a partir de este año, la frecuencia cambiará a cada cuatro años. En esta edición, el país se une a otros 91 países, incluyendo 13 de América Latina, en una evaluación que definirá estrategias educativas a nivel global.
Prospectiva:
El futuro de la educación en México dependerá de cómo se interpreten y utilicen los resultados de la Prueba PISA. Adaptar políticas educativas a partir de estos datos permitirá fortalecer el aprendizaje de los estudiantes y mejorar la calidad de la enseñanza.
