El Consejo General del INE aprobó un tope de 220 mil pesos para gastos de campaña en elecciones judiciales, sin importar si son nacionales, por circuito, distrito o circunscripción. La decisión, tras una maratónica discusión, desechó propuestas como la de la consejera presidenta Guadalupe Taddei, que planteaba montos diferenciados (hasta 1.4 millones para campañas nacionales), y la del consejero Uuc Kib Espadas, que proponía reducir el límite según alcance territorial.
Financiamiento cero y gastos personales: ¿autonomía o desventaja?
El artículo 96 de la Constitución prohíbe financiamiento público o privado para candidaturas judiciales, obligando a los aspirantes a usar recursos propios. Carla Humphrey, consejera del INE, defendió que el tope cubre gastos personales, viáticos y traslados, aunque críticos señalan que la cifra única ignora realidades geográficas y logísticas. ¿Puede una campaña nacional costar lo mismo que una distrital? El debate sigue abierto.
Boletas bajo la lupa: errores e impresiones urgentes
Mientras Talleres Gráficos imprime 80 millones de boletas para elegir ministros de la Corte y magistrados del Tribunal Electoral, el INE corrigió listas de candidaturas con errores graves: datos sin CURP, teléfono o dirección. La urgencia por enviarlas a impresión revela grietas en el proceso, mientras partidos como Movimiento Ciudadano denuncian amenazas a candidatos en Veracruz.
Amenazas y campañas de alto riesgo
Luis Carbonell de la Hoz, coordinador estatal de Movimiento Ciudadano, reveló que al menos 10 aspirantes municipales en Veracruz han recibido mensajes intimidatorios para retirarse. «Aluden a sus familias para presionarlos», dijo en entrevista con Pascal Beltrán del Río. Aunque prometen ajustar estrategias de campaña para reducir riesgos, la sombra de la violencia electoral persiste.
Prospectiva:
El tope único de gastos del INE podría marcar un precedente controvertido, especialmente si candidatos de circuitos extensos demuestran desventajas operativas. Además, las amenazas en Veracruz y los errores en boletas plantean dudas sobre la transparencia y seguridad de estos comicios. ¿Será este el inicio de una reforma electoral para equilibrar equidad y realidad geográfica, o un riesgo para la legitimidad de la justicia en México?
