El grupo chií libanés Hezbolá lanzó varios ataques contra el norte de Israel después del asesinato de su comandante Mohamed Niamah Nasser en un bombardeo israelí en el sur del Líbano. Este incidente marca la segunda baja de alto rango para Hezbolá en tres semanas, aumentando el temor a una guerra abierta entre ambos lados.
Nasser, conocido como ‘Hajj Abu Niamah’, era el líder de la Unidad Aziz y murió este miércoles por un bombardeo de un dron israelí cerca de Tiro. Este es el tercer alto mando del grupo fallecido desde el comienzo de las hostilidades en octubre. Hezbolá respondió al ataque con el lanzamiento de misiles contra varios objetivos militares israelíes.
El grupo disparó un centenar de cohetes ‘Katyusha’ contra la sede de la División Golani 210 y el cuartel de Kela, seguido de proyectiles Falaq contra instalaciones en Kiryat Shmona. La acción culminó con un segundo lanzamiento de cohetes y misiles ‘Burkan’ en la tarde, incrementando la tensión en la frontera.
Este conflicto se desarrolla en medio de crecientes amenazas de Israel y una intensificación de sus entrenamientos militares en la región fronteriza con el Líbano. La situación recuerda la guerra de 2006 entre Hezbolá e Israel, y plantea serios riesgos de una nueva escalada violenta.
