El movimiento propalestino Hamás ha exigido la aplicación inmediata del plan de tregua propuesto por el presidente estadounidense Joe Biden, en lugar de continuar con las negociaciones en curso. Este llamado llega en un momento crítico, mientras los habitantes de Jan Yunis, en el sur de Gaza, están huyendo debido a la amenaza de nuevos bombardeos israelíes. La solicitud de Hamás se produce al día siguiente de un ataque aéreo israelí que, según la Defensa Civil de Gaza, resultó en la muerte de 93 palestinos en una escuela que servía de refugio para desplazados.
El conflicto, que comenzó en octubre, ha causado hasta ahora la muerte de 39,790 personas, según el Ministerio de Salud de Gaza. El ataque a la escuela ha desencadenado una ola de protestas internacionales, que ha intensificado las presiones sobre la comunidad internacional para encontrar una solución. Mientras tanto, las negociaciones indirectas mediadas por Estados Unidos, Egipto y Qatar no han logrado avances significativos, aunque Israel ha accedido a reanudar las conversaciones a partir del 15 de agosto en respuesta a un llamamiento de estos países.
El plan presentado por Biden el 31 de mayo incluye tres fases, la primera de las cuales contempla una tregua de seis semanas, la retirada de las fuerzas israelíes de las áreas densamente pobladas de Gaza, y un intercambio de rehenes palestinos por prisioneros palestinos detenidos en Israel. Hamás ha pedido a los mediadores que presenten una hoja de ruta para implementar este plan, basada en la propuesta de Biden y en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
En medio de este contexto de creciente tensión, Estados Unidos ha calificado de “horribles” las acusaciones de abuso sexual de prisioneros palestinos por parte de miembros del ejército israelí, especialmente tras la difusión de un video gráfico en las noticias israelíes que ha exacerbado las críticas hacia la conducta de su aliado en la región.
