El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció este viernes 3 de enero de 2026 que su gobierno buscará convocar al Consejo de Seguridad de la ONU tras los bombardeos realizados por Estados Unidos en Venezuela, al considerar que representan una agresión a la soberanía regional, mientras ordenó el despliegue de tropas en la frontera colombo-venezolana ante el riesgo de una nueva ola migratoria.
Colombia fija postura ante escalada militar en Venezuela
El Gobierno de Colombia elevó su postura diplomática frente a la crisis en Venezuela luego de que el presidente Gustavo Petro calificara los recientes ataques militares de Estados Unidos como una amenaza directa a la soberanía venezolana y a la estabilidad de América Latina.
A través de un mensaje difundido en la red social X, el mandatario subrayó que los conflictos internos deben resolverse mediante mecanismos pacíficos y rechazó cualquier intervención armada unilateral que pueda agravar la situación regional.
Llamado al Consejo de Seguridad de la ONU
Petro confirmó que su administración impulsará la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, con el objetivo de debatir los alcances legales, políticos y humanitarios de la intervención militar en territorio venezolano.
Defensa de la autodeterminación de los pueblos
“El principio de autodeterminación de los pueblos es la base del sistema de Naciones Unidas”, afirmó el presidente colombiano, reiterando que ningún país debe recurrir al uso de la fuerza para resolver disputas internas de otro Estado.
El jefe de Estado remarcó que Colombia mantendrá una política exterior basada en el respeto al derecho internacional, la integridad territorial y la solución pacífica de las controversias.
Despliegue militar en la frontera colombo-venezolana
Tras una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, el gobierno colombiano decidió reforzar la presencia de las Fuerzas Armadas en la frontera con Venezuela, una línea limítrofe de 2,219 kilómetros, ante la posibilidad de un incremento significativo en los flujos migratorios.
Preparación ante una crisis humanitaria
Las autoridades colombianas consideran que una escalada del conflicto podría provocar un nuevo desplazamiento masivo de personas que buscan refugio y protección en Colombia, país que ya alberga a más de 2.8 millones de ciudadanos venezolanos, según cifras oficiales.
Organismos humanitarios han advertido que la situación podría deteriorarse rápidamente si continúan las acciones militares.
Rechazo a acciones unilaterales
El presidente Petro fue enfático al señalar que Colombia rechaza cualquier acción militar unilateral que ponga en riesgo a la población civil o profundice la inestabilidad en la región.
“El uso de la fuerza no puede ser el camino”, reiteró el mandatario, quien insistió en que el diálogo multilateral debe prevalecer frente a la confrontación armada.
Impacto regional y migratorio
Colombia se ha convertido en uno de los principales destinos de personas que huyen de la crisis venezolana en los últimos años. Las autoridades temen que los recientes acontecimientos eleven la presión sobre los servicios públicos, la atención humanitaria y la seguridad en las zonas fronterizas.
Riesgos para América Latina
Expertos en relaciones internacionales coinciden en que una intervención militar prolongada podría generar efectos colaterales en toda América Latina, incluyendo inestabilidad política, afectaciones económicas y tensiones diplomáticas entre países.
Colombia y su rol diplomático
Desde la llegada de Gustavo Petro a la presidencia, Colombia ha buscado posicionarse como un actor que promueve la paz regional y el respeto al derecho internacional. El llamado a la ONU se interpreta como un intento de canalizar la crisis por la vía institucional y evitar una confrontación mayor.
Analistas señalan que esta postura también responde a la necesidad de proteger a la población civil y evitar un escenario de violencia extendida en la frontera.
