Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó un ambicioso proyecto llamado Olinia, la primera armadora mexicana dedicada a la fabricación de minivehículos eléctricos. Este innovador proyecto tiene como objetivo la producción de tres modelos de vehículos para finales del sexenio 2030, con precios que variarán entre 90 mil y 150 mil pesos (4,500 y 7,500 dólares aproximadamente). Durante su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que la iniciativa busca crear una red de autos eléctricos 100% mexicanos, con un modelo de negocio que combinará inversión pública y privada.
Olinia, como parte del plan, tiene la intención de desarrollar minivehículos enfocados en la movilidad personal, la movilidad en barrios urbanos para distancias cortas y otro tipo de vehículo diseñado para entregas de última milla. Este proyecto es impulsado por un equipo de investigación conformado por especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Tecnológico Nacional de México, quienes contarán con un presupuesto de 25 millones de pesos durante este año para desarrollar los prototipos.
El objetivo de la armadora es fabricar vehículos eléctricos que satisfagan las necesidades de transporte de una población mayoritariamente urbana, ya que el 70% de los mexicanos vive en áreas urbanas y el 80% de ellos tiene desplazamientos diarios menores a 30 kilómetros. En este sentido, Olinia se perfila como una solución económica y ecológica para la movilidad en ciudades.
Además de beneficiar a los ciudadanos, este proyecto tiene un impacto positivo en la industria automotriz, que representa el 4% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y el 20.5% del PIB manufacturero en México. De acuerdo con Roberto Capuano, encargado del proyecto, la fabricación de minivehículos eléctricos tiene un gran potencial de crecimiento, especialmente en países como China e India, donde las ventas de estos vehículos superaron 1.3 millones de unidades en 2023.
Por su parte, Rosaura Ruiz Gutiérrez, secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, subrayó la importancia de Olinia como un proyecto histórico para la industria mexicana, ya que no solo se trata de fabricar minivehículos eléctricos, sino también de transferir tecnología del ámbito académico y de investigación hacia la creación de nuevas empresas a través de una asociación público-privada. Esto abriría nuevas puertas para la innovación y la creación de empleos en el sector automotriz.
Olinia busca posicionarse como una pieza clave en la transición energética, alineándose con los esfuerzos del gobierno para reducir las emisiones contaminantes y contribuir a la sostenibilidad ambiental. La combinación de bajo costo y su tamaño compacto optimiza el uso del espacio urbano, lo que lo convierte en una opción ideal para las grandes ciudades mexicanas.
Este proyecto es un paso firme hacia un futuro más verde, donde la movilidad eléctrica no solo sea una tendencia global, sino una realidad accesible para los mexicanos. La presidenta Sheinbaum refuerza su compromiso con la sostenibilidad, impulsando soluciones tecnológicas que favorezcan a la vez el medio ambiente y la economía nacional.
