Este martes, la Franja de Gaza vivió uno de los episodios más violentos de los últimos meses, con al menos 205 personas fallecidas tras los ataques lanzados por el Ejército israelí. Según informes de la agencia palestina Sanad y otros medios locales, los bombardeos se concentraron en varias zonas del norte y sur del enclave, incluyendo Jan Yunis, Rafah y la ciudad de Gaza.
De las víctimas, 112 perdieron la vida en el sur de la franja, donde decenas de familias fueron sorprendidas por los ataques aéreos y el fuego de tanques. Entre los fallecidos se encuentran niños y bebés, cuyas imágenes han conmocionado al mundo. Además, se reportó la muerte de Mahmoud Abu Watfa, subdirector del Ministerio del Interior de Hamás, aunque su deceso aún no ha sido confirmado oficialmente.
La Casa Blanca declaró que Israel consultó con Estados Unidos antes de reanudar los ataques, lo que marca el fin de la tregua con Hamás iniciada el 19 de enero. Karoline Leavitt, portavoz de la administración Trump, advirtió que «todos aquellos que buscan aterrorizar a Israel o a Estados Unidos pagarán un precio».
Prospectiva:
El recrudecimiento de la violencia en Gaza plantea un escenario preocupante para la región. Con la tregua rota y las tensiones en aumento, es probable que los enfrentamientos se intensifiquen en los próximos días. La comunidad internacional observa con preocupación cómo este conflicto podría escalar, especialmente con la implicación de actores como Irán y los rebeldes hutíes en Yemen. La pregunta ahora es si se logrará una nueva tregua o si el infierno prometido por la Casa Blanca se desatará en toda la región.
