El exsecretario de Seguridad, Genaro García Luna, ha enviado una carta desde su prisión en el penal de Brooklyn, en la que presuntamente presenta pruebas que demuestran su inocencia. García Luna, quien fue condenado por una Corte de Nueva York por vínculos con el narcotráfico, busca en esta misiva defender su integridad y desmentir las acusaciones que pesan en su contra. La carta, escrita a mano y revelada por el periodista de seguridad Keegan Hamilton, denuncia las duras condiciones que ha enfrentado durante sus más de 58 meses de detención.
En la misiva de dos hojas, García Luna describe un entorno penitenciario en el que ha sufrido condiciones infrahumanas, incluyendo homicidios, apuñalamientos y amenazas a su integridad. El exsecretario afirma que fue sometido a casi un año en celdas de castigo sin haber cometido ninguna infracción, y que ha sido víctima de una serie de presiones y manipulaciones por parte de otros internos para que se involucre en los cargos de narcotráfico, lavado de dinero y abuso de funciones, por los que ha sido condenado.
La carta también critica la forma en que ha sido presionado para declarar en su contra y sugiere que ha sido forzado a aceptar una narrativa que no se corresponde con la realidad de su situación. García Luna afirma que los testigos en su juicio que lo acusaron de colaborar con el cartel de Sinaloa han falseado sus declaraciones y que no existe evidencia concreta que respalde esas afirmaciones.
Esta publicación llega a tan solo unas semanas de la audiencia programada para el 9 de octubre en la Corte de Brooklyn, donde García Luna enfrenta la posibilidad de 20 años de prisión o incluso cadena perpetua. En su carta, el exfuncionario revela que fue detenido por la DEA en 2019 y que se le ofreció un acuerdo para inculparse en delitos de narcotráfico a cambio de beneficios económicos y el estatus de testigo protegido. Sin embargo, asegura que rechazó esta oferta, lo que, según él, provocó una reacción adversa de las autoridades.
El escrito de García Luna también aborda las acusaciones de que su patrimonio, acumulado durante más de 20 años, está vinculado al narcotráfico. El exsecretario insiste en que no hay pruebas o documentos que respalden tales afirmaciones y defiende la legalidad de su fortuna. Destaca que tanto en Estados Unidos como en México, las investigaciones han concluido que no existe un solo peso o dólar asociado con actividades ilícitas.
En el texto que lanzó este martes 17 de septiembre denunció que presuntamente el presidente Andrés Manuel López Obrador tenía vínculos con el capo más buscado Ismael «El Mayo» Zambada quien había referido reuniones con un gobernador y un exrector de la Universidad Autónoma de Sonora.
