Durante la madrugada de este miércoles, alrededor de las 3:47 a.m., habitantes de la Ciudad de México y del Estado de México escucharon un fuerte ruido, parecido a una detonación.
Ciudadanos usaron diversas plataformas digitales para reportar el estruendo, que se escuchó con intensidad y provocó vibraciones en zonas como Naucalpan de Juárez.
Varias cámaras de seguridad captaron un destello luminoso en el cielo, con características similares a las de un objeto en caída, posiblemente un meteorito. Sin embargo, ninguna autoridad ha confirmado hasta ahora la naturaleza del fenómeno ni si se trató de un cuerpo celeste.
El cielo se iluminó por unos segundos antes de que una explosión sacudiera varias zonas. Vecinos de alcaldías como Coyoacán y de municipios como Ecatepec y Cuautitlán Izcalli reportaron el evento con claridad.
La cuenta especializada Sismo Alerta Méxicana registró el estruendo en sus sismógrafos. Aunque los sensores lo detectaron, descartaron que fuera un sismo. Según sus datos, el objeto explotó entre 20 y 40 kilómetros de altitud, generando una onda acústica perceptible tanto para instrumentos como para la población.
Expertos clasificaron el fenómeno como el paso de un bólido, es decir, un meteorito que explota al ingresar a la atmósfera terrestre. Su paso provocó vibraciones, sacudidas en ventanas y activaciones de alarmas, además de ser captado por sensores sísmicos.
Hasta ahora, ni Protección Civil ni el Gobierno de la Ciudad de México han emitido comunicados. Las autoridades tampoco han reportado daños materiales ni personas lesionadas.
Cámaras ubicadas cerca del volcán Popocatépetl captaron el momento exacto del destello, que iluminó el cielo por un breve instante. Aunque estos fenómenos no ocurren con frecuencia, su intensidad genera asombro e incertidumbre entre la población.
Usuarios de redes sociales compartieron sus testimonios, algunos señalaron que sintieron vibraciones leves, mientras otros aseguraron que el sonido fue tan fuerte que los despertó.
Prospectiva: En los próximos días podrían surgir más detalles tras el análisis de imágenes satelitales y datos astronómicos. Este tipo de fenómenos, aunque breves, permiten estudiar el comportamiento de objetos espaciales al ingresar a la atmósfera. Permanecer atentos a fuentes oficiales y expertos es clave para entender su origen.
