El primer plan de austeridad promovido por Morena en la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado fracasó este jueves, luego de que ni siquiera sus aliados del Partido Verde y del PT lo respaldaron. La propuesta carecía de cifras exactas, definición de rubros afectados y, sobre todo, del destino de los ahorros, lo que generó cuestionamientos y finalmente el rechazo.
La propuesta que no aterrizó
El documento distribuido por el senador Adán Augusto López planteaba reducir gastos en viajes oficiales, servicios personales y conmemoraciones, pero sin rutas claras de implementación ni montos específicos de ahorro. La falta de datos concretos fue el principal obstáculo.
Uno de los puntos señalaba que las comisiones oficiales en representación del Senado, para asistir a eventos internacionales, quedarían limitadas a casos estrictamente necesarios. Sin embargo, los coordinadores de oposición cuestionaron que el acuerdo se basaba en criterios discrecionales, al no establecer cuáles foros son indispensables.
De acuerdo con el Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques, son al menos 12 los foros internacionales donde la presencia del Senado es requerida, entre ellos el Parlatino, la Unión Interparlamentaria, la Alianza del Pacífico y las reuniones con organismos como la ONU y la OCDE.
Críticas de la oposición y aliados
Durante la discusión, incluso legisladores del PT y del Verde reclamaron que Morena no tenía claridad sobre cuántos y cuáles compromisos internacionales debía cubrir el Senado. La senadora Geovanna Bañuelos, del PT, recordó que son al menos 16 foros y reuniones interparlamentarias los que requieren participación activa.
El vacío de información generó dudas sobre cómo se decidirían los viajes autorizados y quién definiría los criterios. La oposición advirtió que un plan con bases discrecionales pone en riesgo las funciones diplomáticas y parlamentarias que constitucionalmente corresponden al Senado.
¿Recorte de sueldos y despidos?
Otro de los apartados del plan, denominado “De aplicación general”, proponía reducir el capítulo de servicios personales. Según Morena, se buscaba “ajustar el gasto a criterios de racionalidad, eficiencia y disciplina presupuestal”. Sin embargo, la falta de claridad levantó sospechas: ¿significaba despedir trabajadores o reducir sueldos?
La oposición y legisladores aliados coincidieron en que bajar salarios sería inconstitucional y exigieron información puntual sobre plazas, puestos y contrataciones que se verían afectadas. Sin respuestas claras, el tema quedó sin consenso.
Otros recortes cuestionados
La propuesta también incluía limitar la contratación de servicios logísticos y restringir conmemoraciones, cortesías y eventos promovidos por senadores, dejando abierta la autorización solo para casos “indispensables” o de “especial relevancia”.
Estos criterios fueron criticados por prestarse a decisiones discrecionales. “¿Quién decidirá qué eventos son relevantes y bajo qué parámetros?”, cuestionaron los integrantes de la Jucopo.
El trasfondo político
El fracaso de este plan representa un revés para Morena, que buscaba enviar un mensaje de disciplina financiera rumbo al presupuesto 2026. Sin embargo, la falta de datos concretos debilitó la propuesta. La oposición argumenta que un verdadero plan de austeridad debe ser transparente, con metas claras y mecanismos de control verificables.
Morena tendrá que replantear la iniciativa, considerando que los recortes presupuestales federales en términos reales impactarán al Senado el próximo año. El desafío será presentar un plan que concilie la reducción de gastos con el cumplimiento de las funciones diplomáticas y legislativas que la Constitución asigna a la Cámara Alta.
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