La búsqueda de personas desaparecidas en México da un paso adelante con el uso de drones y georadares, herramientas que fortalecerán las capacidades de la Comisión Nacional de Búsqueda, así lo anunció Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, quien subrayó que esta tarea no solo es un compromiso del Estado, sino también una causa de humanidad y justicia.
Esta estrategia surge tras el hallazgo de fosas clandestinas en Teuchitlán, Jalisco, y responde a la exigencia de colectivos de familias que demandan mejores protocolos y mayor celeridad en la localización de víctimas. Con esta nueva tecnología, se podrá detectar alteraciones en el subsuelo sin necesidad de excavaciones preliminares y explorar zonas de difícil acceso mediante drones, generando mapas detallados que optimicen los operativos.
Además del equipamiento, la Comisión Nacional de Búsqueda contará con más personal especializado y fortalecerá la coordinación con fiscalías locales y comisiones estatales de búsqueda para homologar los registros de desaparecidos y hacer más eficaces los procedimientos actuales. También se impulsará la capacitación de los equipos para garantizar el correcto uso e interpretación de estos avances tecnológicos.
Prospectiva:
El gobierno federal reafirma su compromiso con la crisis de desapariciones en el país, manteniendo el diálogo con familiares y organizaciones civiles. En los próximos meses, se espera una mejora sustancial en la rapidez y precisión de los operativos, lo que podría marcar un antes y un después en la localización de personas desaparecidas en México.
