Fabiola Alanís denuncia por violencia política de género a Juan Carlos Barragán

Fabiola Alanís acusa a su compañero de bancada Juan Carlos Barragán ante el IEM por expresiones consideradas misóginas durante una sesión legislativa

Redacción
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La diputada Fabiola Alanís Sámano, coordinadora del grupo parlamentario de Morena en el Congreso de Michoacán, presentó este miércoles una denuncia formal por violencia política en razón de género contra su compañero de bancada, el diputado Juan Carlos Barragán Vélez, ante el Instituto Electoral de Michoacán (IEM). La acción legal fue acompañada de una solicitud de medidas cautelares tras los comentarios que Barragán realizó durante una sesión pública, en los que la llamó “descoordinadora” y la comparó con La Chimoltrufia, personaje humorístico asociado a estereotipos femeninos negativos.

Según la legisladora, el episodio es parte de una serie de agresiones reiteradas que buscan deslegitimar su papel como líder de bancada y atentan contra su integridad como mujer en un espacio político. La denuncia tiene un propósito más allá del castigo: busca abrir una conversación institucional sobre la normalización de la misoginia en los espacios parlamentarios.


Un comentario que cruza los límites

Durante una sesión reciente del Congreso local, Juan Carlos Barragán pidió la palabra para realizar una intervención en la que se refirió a su coordinadora como “descoordinadora”, además de criticar su liderazgo diciendo que “un día dice una cosa y otro día dice otra, como la Chimoltrufia, que no se sostiene y que no tiene palabra”. Aunque el legislador aseguró que su reclamo era político y no personal, Alanís consideró que el lenguaje utilizado tiene una carga misógina evidente y refuerza estereotipos que afectan particularmente a las mujeres en posiciones de poder.

“Fue una agresión pública, directa, y no es la primera vez que ocurre. En el Congreso hay un ambiente que a veces se torna hostil y misógino, y ya no podemos tolerarlo más”, afirmó la diputada.


Acciones legales y medidas de protección

Fabiola Alanís acudió al Instituto Electoral de Michoacán para presentar la denuncia por violencia política en razón de género. Además, solicitó medidas cautelares con el fin de prevenir futuras agresiones por parte de Barragán o de otros actores políticos. La diputada indicó que este paso no responde únicamente al agravio personal, sino que busca sentar un precedente.

“La medida más que punitiva es pedagógica. Esperamos que sirva para evitar que se repitan estas conductas. No puede haber impunidad cuando la agresión es pública y evidente”, expresó.

Añadió que el Congreso de Michoacán cuenta con mecanismos como los buzones naranjas y programas de capacitación en materia de género que deben dejar de ser ornamentales y aplicarse con firmeza. “Parece que estamos en pañales todavía en lo que significa realmente prevenir y sancionar la violencia política contra las mujeres”, lamentó.


Antecedentes de tensión y clima interno

Alanís reveló que este no es un hecho aislado. Señaló que existe un patrón de hostigamiento político que incluye comentarios malintencionados en pasillos, mensajes indirectos y exclusiones deliberadas de reuniones clave. “He sido perseguida; se dicen muchas cosas en los pasillos, se mandan mensajes. No abrí el debate en ese momento porque no era el lugar ni la circunstancia, pero esto tiene que llegar también al interior del partido”, declaró.

Estas declaraciones apuntan a una fractura interna dentro de Morena en el Congreso de Michoacán, donde la lucha por el liderazgo y la visibilidad femenina parece enfrentar resistencias culturales y políticas.


La respuesta del Instituto Electoral

Hasta ahora, el Instituto Electoral de Michoacán no ha emitido una postura pública sobre la denuncia, pero la legisladora indicó que esperará una actuación pronta y firme. «Tiene que actuar el Instituto de inmediato. No es la primera vez que pasa algo así y no vamos a permitir que se normalice», advirtió.

Especialistas en derecho electoral y género coinciden en que este tipo de casos deben ser tratados con celeridad, ya que la violencia política contra las mujeres representa una amenaza no solo para las personas afectadas, sino para la calidad democrática en general.


Un mensaje para Morena y para el Congreso

La diputada también señaló que esta situación debe ser atendida al interior del partido. Reclamó que Morena, como fuerza política que se reivindica feminista, tiene el deber de intervenir y sancionar este tipo de actitudes en sus filas. Además, llamó al resto de las legisladoras y legisladores a solidarizarse con la causa y a no minimizar el impacto de este tipo de comentarios.

“El Congreso debe ser un espacio seguro para todas las mujeres. No se trata solo de ocupar una curul, sino de hacerlo con dignidad y sin temor a ser ridiculizadas o agredidas verbalmente por ejercer el liderazgo”, afirmó.


El impacto más allá de lo personal

El caso se inscribe en un contexto nacional donde la violencia política de género se ha vuelto cada vez más visible y denunciada. A pesar de los avances normativos en la materia, muchas mujeres siguen enfrentando obstáculos estructurales y simbólicos para ejercer cargos públicos en condiciones de igualdad.

Organizaciones feministas en Michoacán han comenzado a expresar su respaldo a Fabiola Alanís, exigiendo que el IEM y el Congreso estatal envíen una señal clara de que la violencia política no será tolerada ni trivializada.

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