La irrupción del colectivo “Guerreros Azules” ocurrió durante una asamblea informativa convocada en Culiacán. Los manifestantes, encabezados por Yesenia Rojo, tomaron la tribuna del evento con mantas y consignas.
Entre las frases que se escucharon estaban: “Noroña perjudicó a policías” y “Noroña no eres bienvenido en Sinaloa”.
El grupo afirmó que el senador habría obstaculizado una propuesta de ley que buscaba garantizar el pago de prestaciones para expolicías. Esto generó molestia entre los asistentes y cambió el tono del evento político.
Los inconformes aseguraron que su presencia no era casual, sino una forma de exigir respuestas directas al legislador federal.

Respuesta de Noroña y tensión en la asamblea
Gerardo Fernández Noroña interpretó la protesta como un intento de boicot al evento. Señaló que la invitación había sido hecha por la senadora Imelda Castro y que el objetivo era una asamblea informativa.
El senador afirmó que los manifestantes tenían derecho a expresarse. Sin embargo, consideró que su presencia buscaba interrumpir el diálogo político.
De acuerdo con su postura, el grupo no asistió para debatir, sino para generar confrontación pública.
Noroña sostuvo que la libertad de expresión debe respetarse, pero cuestionó la intención del colectivo al presentarse con pancartas y consignas dirigidas a reventar el acto.
Quiénes son los Guerreros azules y que reclaman
El colectivo “Guerreros Azules” está conformado por expolicías que exigen el pago de prestaciones laborales pendientes.
Su líder, Yesenia Rojo, encabezó la protesta en Culiacán. El grupo sostiene que existe un incumplimiento en compromisos relacionados con sus derechos laborales.
Durante el evento, insistieron en que su inconformidad está ligada a decisiones legislativas que, según ellos, han frenado soluciones para su situación económica.
La protesta se convirtió en un reclamo directo contra el senador, a quien responsabilizan de no apoyar sus demandas en el Congreso.
Un evento político marcado por conflicto
La asamblea informativa terminó con un ambiente tenso. Aunque no se reportaron enfrentamientos físicos, el evento quedó marcado por la confrontación verbal.
Los asistentes presenciaron cómo el diálogo político fue interrumpido por consignas y reclamos.
El caso refleja el creciente nivel de tensión entre colectivos ciudadanos y figuras políticas en eventos públicos.
Este tipo de manifestaciones evidencia conflictos abiertos entre autoridades y grupos que buscan atención directa a sus demandas.
El incidente en Culiacán dejó en evidencia la presión social que enfrentan los actores políticos en eventos públicos. La protesta contra Noroña se suma a otras expresiones de inconformidad que buscan visibilidad en espacios de debate.
Por ahora, el caso abre una discusión sobre los límites de la protesta en actos políticos y el acceso al diálogo entre autoridades y grupos inconformes.
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