Una posible invasión de Estados Unidos a México dejó de ser una idea descabellada y hoy se considera un escenario “probable”, advirtió el investigador Carlos Pérez Ricart durante su participación en la Feria Internacional del Libro (FIL) Guadalajara, en la ponencia “El segundo mandato de Trump y sus consecuencias para México en la seguridad, movilidad y comercio bilaterales”. El académico sostuvo que el discurso intervencionista de Donald Trump se ha normalizado y podría abrir la puerta a acciones más agresivas hacia territorio mexicano.
Un análisis que alerta sobre un nuevo panorama geopolítico
Pérez Ricart —doctor en Ciencias Políticas y especialista en relaciones México–Estados Unidos— aseguró que en los últimos años el lenguaje del expresidente estadounidense se ha endurecido al punto de recuperar tonos del siglo XIX, cuando el intervencionismo militar estadounidense era una amenaza permanente para los países latinoamericanos.
“Un lenguaje antes impensable, hoy es ordinario”
El investigador afirmó:
“Un lenguaje que antes era completamente excepcional o quizás más del siglo XIX, de pronto se vuelve ordinario. Y si bien la sombra del intervencionismo sigue sin materializarse, cada vez la vemos más cerquita a 700 kilómetros ya de nuestras costas”.
La metáfora usada por el especialista se refirió específicamente a la explosión de buques en aguas de Venezuela por parte de Estados Unidos, bajo el argumento de combatir embarcaciones relacionadas con el tráfico de drogas.
Una política exterior con tintes invasivos
Pérez Ricart explicó que la postura de Trump hacia México es abiertamente intervencionista, y que su discurso de “combate a las drogas” sirve como telón narrativo para impulsar acciones militarizadas más allá de las fronteras estadounidenses.
La “guerra contra las drogas”: ¿un pretexto?
Según el investigador, la narrativa antidrogas se utiliza para justificar intervenciones en otros países desde hace décadas, y México no es la excepción.
“Siempre va a estar el fentanilo, la cocaína, la droga que ustedes quieran como pretexto para instrumentalizar tu política exterior”.
El experto enfatizó que Estados Unidos insiste en culpar a México del tráfico de drogas cuando el verdadero problema está en la demanda interna, no en la oferta externa.
Datos que desmontan la narrativa estadounidense
Pérez Ricart presentó cifras que muestran el desequilibrio entre el consumo de drogas en Estados Unidos y la responsabilidad atribuida a México:
- Estados Unidos tiene solo el 4% de la población mundial.
- Pero consume el 89% de los opiáceos sintéticos del planeta.
- 4.3 millones de estadounidenses consumen cocaína diariamente, equivalente a toda la población de Uruguay.
Para el analista, mientras exista esta demanda, siempre habrá organizaciones —legales o ilegales— dispuestas a satisfacerla, y siempre habrá un discurso dispuesto a culpar a otros países.
Consecuencias para México: desigualdad y vulnerabilidad
Pérez Ricart advirtió que cualquier avance de Estados Unidos hacia un escenario intervencionista en México expondría una relación asimétrica que históricamente ha perjudicado al país.
La intervención de Estados Unidos, dijo, incrementaría la desigualdad, reforzando la posición dominante del vecino del norte mientras México quedaría en desventaja política, económica y diplomática.
Otras voces en la mesa: ¿realmente habría una invasión?
En la ponencia también participó la doctora María José Urzúa, quien coincidió en que Trump ha ejercido una política intervencionista hacia México, aunque se mostró más escéptica sobre la posibilidad de una invasión armada como las que Estados Unidos ha realizado en otras partes del mundo.
Para ella, el riesgo existe, pero no en una escala militar tradicional; más bien en presiones políticas, económicas y operativas que afecten la soberanía mexicana.
¿Qué puede hacer México ante este escenario?
El investigador sostuvo que “no se puede controlar a Trump”, pero sí reapropiarse del discurso de la guerra contra las drogas, confrontar la narrativa estadounidense desde los datos reales y construir una política exterior que reduzca la vulnerabilidad del país.
Para Pérez Ricart, México debe responder con:
- Información clara sobre las causas del consumo en Estados Unidos
- Diplomacia fortalecida
- Estrategias bilaterales que no se basen únicamente en acusaciones
- Defensa del territorio y la soberanía en foros internacionales
