Especialistas ambientalistas han alertado sobre el debilitamiento de la Circulación de Vuelco Meridional del Atlántico (Amoc), la corriente encargada de regular la temperatura del planeta. Según un estudio publicado en la revista Science Advances, el Amoc se está debilitando a un ritmo acelerado debido al deshielo acelerado de glaciares y capas de hielo, lo que está obstaculizando el hundimiento de agua más salada y cálida del sur.
El periódico británico The Guardian informa que el Amoc se ha deteriorado un 15% desde 1950 y se encuentra en su estado más débil en más de un milenio. Esta corriente marina, esencial para la distribución de energía alrededor de la Tierra y para modular el impacto del calentamiento global, transporta calor, carbono y nutrientes desde los trópicos hacia el Círculo Polar Ártico, donde se enfría y se hunde en las profundidades del océano.
Según el estudio, la corriente se encamina hacia un punto de quiebre que no se había experimentado en más de 10 mil años, lo que podría llevar a su colapso hacia mediados de este siglo o incluso a partir del año 2025. Los expertos advierten que un evento de tal magnitud sería catastrófico para el planeta, ya que estas corrientes ayudan a reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera y desempeñan un papel fundamental en la moderación del calentamiento global.
