Un grupo destacado de exfuncionarios de la administración Trump ha expresado enérgicas objeciones a un posible regreso del expresidente a la Casa Blanca.
Mark Esper, exsecretario de Defensa, lo ha calificado de «amenaza a la democracia». Mientras que John Bolton, exasesor de seguridad nacional, declaró que «no es apto para ser presidente». Mike Pence, exvicepresidente, se ha negado a respaldarlo citando «diferencias profundas».
A medida que Trump busca la presidencia por tercera vez, se enfrenta a una fuerte oposición de exfuncionarios que advierten sobre los peligros de su regreso al poder.
A pesar de estas críticas, Trump cuenta con un amplio respaldo dentro del partido republicano. La mayoría de los exfuncionarios de su gabinete y del gobierno han respaldado su candidatura para las próximas elecciones presidenciales.
La campaña de Biden ha aprovechado las críticas de los exfuncionarios de Trump para convencer a los votantes republicanos indecisos de no apoyar su candidatura.
El cisma entre algunos exfuncionarios de Trump refleja las tensiones que existían durante su mandato. Muchos renunciaron debido a desacuerdos con sus políticas y acciones.
El intento de Trump de anular su derrota electoral en 2020 y el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 han exacerbado estas divisiones.
A pesar de las críticas de algunos exfuncionarios, Trump sigue contando con un fuerte apoyo dentro del partido republicano y entre sus seguidores.
