El gobierno mexicano ha intensificado los controles sanitarios para combatir la presencia del gusano barrenador del ganado, luego de que Estados Unidos amenazara con restricciones a las importaciones de productos animales si no se toman medidas antes del 30 de abril. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó algunas exigencias como «excesos», pero aseguró que ya hay coordinación con autoridades estadounidenses.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, envió una carta urgente a México advirtiendo que, de no actuar, bloquearían el ganado mexicano a partir de este miércoles. Esta amenaza llega en medio de tensiones comerciales por aranceles al acero, aluminio y sector automotriz, lo que aumenta la presión sobre el sector agropecuario.
La presidenta de México acusó que este tema está siendo usado electoralmente por algunos candidatos a gobernadores de Estados Unidos. “En Estados Unidos el próximo noviembre vienen elecciones de varios estados de la República para sus gubernaturas. Lo que hemos estado diciendo es que no puede usarse en México como piñata, como parte de su campaña en forma negativa”, dijo.
¿Qué es el gusano barrenador y por qué preocupa?
Esta larva parasitaria puede matar al ganado al infestar heridas abiertas y reproducirse rápidamente. México ya había enfrentado restricciones en noviembre, pero las levantó en febrero tras implementar nuevos protocolos sanitarios. Sheinbaum aseguró que se están reforzando los controles desde la frontera sur para evitar su propagación.
Impacto económico en juego
Estados Unidos es el principal comprador de carne y ganado mexicano, por lo que un bloqueo afectaría a miles de productores. El secretario de Agricultura, Julio Berdegué, respondió a la carta de Rollins, aunque no dio detalles. México busca evitar una medida que podría costar millones de dólares en pérdidas.
Historial de tensiones sanitarias
No es la primera vez que Estados Unidos restringe importaciones mexicanas por este parásito. En el pasado, el problema se resolvió con nuevos controles, pero la amenaza actual refleja la creciente presión comercial entre ambos países. Sheinbaum destacó que México ya cuenta con sistemas de vigilancia, pero ahora los está reforzando.
¿Qué sigue en esta disputa?
México debe demostrar antes del 30 de abril que está tomando acciones concretas, como inspecciones más rigurosas y programas de erradicación. Si no lo hace, Estados Unidos podría cerrar sus puertas al ganado mexicano, lo que generaría un fuerte golpe económico y nuevas tensiones diplomáticas.
Prospectiva
Esta crisis podría acelerar la modernización de los protocolos sanitarios mexicanos, pero también refleja cómo las disputas comerciales entre ambos países se extienden al sector agropecuario. Si México no logra convencer a Estados Unidos, no solo enfrentará pérdidas económicas, sino también un precedente para futuras restricciones. La próxima semana será clave para definir el futuro de las exportaciones ganaderas mexicanas.
