La noticia ha generado gran revuelo en el ámbito político y judicial. Jaqueline Malinali Gálvez, hermana de la ex candidata presidencial Xóchitl Gálvez, fue sentenciada a 89 años de prisión por su participación en delitos de alto impacto, como secuestro y delincuencia organizada. La jueza Mariana Vieyra Valdés, del Juzgado Tercero de Distrito en Materia Penal en el Estado de México, dictó la sentencia después de más de 13 años de reclusión en Santa Martha Acatitla.
La historia se remonta al 20 de julio de 2012, cuando fue detenida junto a otros integrantes del grupo criminal «Los Tolmex», conocido por sus brutales métodos para presionar a las familias de sus víctimas. Dicho grupo operaba en la Ciudad y el Estado de México, donde enjaulaba, mutilaba y videogrababa a los secuestrados.
Durante el operativo, liderado por la Policía Federal, se logró la detención del supuesto cabecilla de la organización, Leonardo Sales Andrade, alias «El Tolmex», junto a cuatro personas más. Además, se rescataron a dos víctimas que llevaban 60 días en cautiverio dentro de una casa de seguridad en Otzolotepec.
Las investigaciones revelaron que Malinali Gálvez confesó su participación en varios plagios ante la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO). Se presume que estuvo involucrada en más secuestros en diversas entidades del país, incluyendo Hidalgo, su estado natal.
Las autoridades aseguraron un arsenal compuesto por un fusil de asalto AR-15, un arma calibre 9 mm, 88 cartuchos útiles y varios teléfonos celulares, así como tres vehículos y documentación relevante para las investigaciones.
De acuerdo con la Policía Federal, en la administración actual se han detenido a más de mil 756 presuntos secuestradores, desarticulando 223 organizaciones criminales y logrando la liberación de mil 587 víctimas.
Prospectiva
Este caso no solo marca un precedente en la lucha contra el crimen organizado, sino que también plantea interrogantes sobre las redes de corrupción y la posible relación de figuras públicas con actividades ilícitas. La sentencia contra Malinali Gálvez es un recordatorio de la necesidad de reforzar el sistema judicial y la seguridad en México. ¿Será este un punto de inflexión en la lucha contra el secuestro y la impunidad?
