El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, alertó que la propuesta del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un arancel del 25% a productos mexicanos tendría un impacto negativo tanto para México como para Estados Unidos, particularmente en la industria automotriz y de autopartes. Ebrard advirtió que esta medida podría resultar en la pérdida de 400,000 empleos en EU, principalmente en el sector automotriz, lo que representaría un “tiro en el pie” para las empresas estadounidenses.
Durante su conferencia de prensa matutina, Ebrard explicó que los aranceles propuestos afectarían principalmente a las grandes automotrices estadounidenses establecidas en México, como General Motors, Stellantis y Ford, quienes se beneficiarían de un acuerdo comercial sin barreras arancelarias. El funcionario destacó que, con un arancel del 25%, el precio de productos como las pickups en Estados Unidos podría incrementarse en hasta 3,000 dólares por unidad, lo que afectaría gravemente a los consumidores y las empresas norteamericanas, incrementando los costos y reduciendo la competitividad.
Ebrard recordó que los aranceles no solo afectan a las empresas, sino que también inciden directamente en el poder adquisitivo de los consumidores estadounidenses. Para ejemplificar esto, mencionó el precedente histórico de 1971, cuando el presidente Richard Nixon implementó un arancel del 10% sobre importaciones para modificar políticas cambiarias, lo que resultó en un aumento de precios y una disminución en el poder adquisitivo de los estadounidenses. A diferencia de 1971, hoy Estados Unidos importa un 12.7% de su PIB, lo que hace que los efectos de los aranceles sean aún más perjudiciales.
En cuanto al futuro de la región, Ebrard enfatizó que el desafío actual es elegir entre fragmentarse con tarifas comerciales o trabajar juntos para construir una región más competitiva y productiva. México propuso transformar a América del Norte en el bloque más seguro y competitivo del mundo, en lugar de ceder a las políticas de proteccionismo que debilitarían las economías de los tres países involucrados: México, Estados Unidos y Canadá.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum también se mostró contraria a la imposición de aranceles como solución para abordar problemas como el fenómeno migratorio y el tráfico de fentanilo. Según Sheinbaum, los aranceles solo generarían más tensiones y conflictos entre los países, y destacó que lo que realmente se necesita es cooperación y entendimiento recíproco. Reiteró su postura de que, a través de la colaboración, México, Estados Unidos y Canadá pueden fortalecerse mutuamente y trabajar juntos en temas clave como migración, violencia y el tráfico de armas.
