El desafuero de Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos y diputado federal de Morena, avanza en la Cámara de Diputados. La Sección Instructora tiene hasta dos meses para resolver si retira su inmunidad tras una acusación de tentativa de violación por parte de una familiar. Hugo Eric Flores, presidente del órgano, confirmó que el expediente ya está en análisis y que Blanco será notificado próximamente para iniciar el proceso, similar a un «juicio penal abreviado».
La Fiscalía de Morelos presentó la solicitud de desafuero después de que la víctima denunciara los hechos, supuestamente ocurridos en Casa Morelos, residencia oficial durante su mandato (2018-2024). Blanco niega las acusaciones, pero si la Sección Instructora avala el procedimiento, el caso pasará al Pleno, donde Morena y el PVEM ya bloquearon un intento del panista Germán Martínez de acelerar la votación, argumentando respeto al debido proceso.
Flores defendió la metodología: «Vamos sin prisa pero sin pausa para evitar impugnaciones. Si actuamos con prisas, nos acusarían de encubrimiento». El proceso incluirá plazos para pruebas, alegatos y conclusiones, replicando etapas judiciales.
Prospectiva:
El futuro político de Blanco depende de dos factores: la solidez de las pruebas presentadas por la Fiscalía y la postura de Morena, que controla la mayoría en el Pleno. Si el desafuero se aprueba, el exfutbolista perdería su curul y enfrentaría un juicio penal, lo que marcaría un precedente en casos de violencia de género en la política mexicana. Sin embargo, si Morena prioriza la lealtad partidista, podría blindarlo, aunque arriesgando su imagen ante la sociedad. Con un plazo máximo de 60 días, la presión mediática y el escrutinio legal definirán si Blanco cae o se convierte en otro símbolo de impunidad.
