El mundo católico despertó este lunes con una noticia que marca la historia: la muedrte del Papa Francisco. La causa oficial: un ictus cerebral que derivó en coma y un fallo cardiocirculatorio irreversible.
El boletín de defunción fue firmado por el director de Sanidad e Higiene del Estado del Vaticano, Andrea Arcangeli. El pontífice murió en su apartamento privado, dentro de la residencia Casa Santa Marta, en el Vaticano.
Francisco venía arrastrando problemas respiratorios graves desde hacía más de dos meses. Durante 38 días estuvo hospitalizado en el hospital Gemelli de Roma. Su historial clínico incluía neumonía bilateral microbiótica, bronquitis múltiple, hipertensión y diabetes.
El diagnóstico definitivo fue confirmado mediante un electrocardiograma. La documentación oficial señala: “Declaro que las causas de la muerte según mi ciencia y conciencia son las indicadas”.
El fallecimiento del Papa argentino cierra una era marcada por la humildad, la apertura al diálogo interreligioso y un liderazgo espiritual que dejó huella más allá de la Iglesia.
Prospectiva: La muerte del Papa Francisco abre una nueva etapa para el Vaticano. Se espera que el Cónclave se convoque en los próximos días para elegir a su sucesor.
