El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica económica en los últimos días, advirtiendo de represalias comerciales contra México y Canadá, mientras lanzaba fuertes declaraciones contra los miembros del BRICS+. A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que exigirá a países como Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Irán, Egipto y Emiratos Árabes Unidos un compromiso explícito de no crear o respaldar una nueva moneda que pueda reemplazar al dólar estadounidense. De lo contrario, el futuro de sus relaciones comerciales con Estados Unidos enfrentaría un golpe severo, con posibles aranceles de hasta el 100%.
Este discurso se da en medio de crecientes conversaciones dentro del BRICS+ sobre alternativas al dominio del dólar. En octubre, durante una cumbre celebrada en Kazán, los miembros del bloque discutieron estrategias para promover transacciones en monedas locales y diversificar las reservas internacionales. Los países del BRICS+, que incluyen potencias como China e India, están buscando activamente maneras de reducir su dependencia del dólar estadounidense, lo que representa una amenaza directa a la hegemonía financiera de Estados Unidos en el ámbito global.
Simultáneamente, Trump ha centrado parte de sus esfuerzos en resolver problemas más inmediatos con Canadá y México, como la crisis del fentanilo. En una reunión reciente en Florida, el primer ministro canadiense Justin Trudeau y Trump acordaron colaborar estrechamente para hacer frente a esta grave situación de salud pública y seguridad. Sin embargo, a la par de estos acuerdos bilaterales, Trump ha reiterado sus amenazas de imponer aranceles del 25% sobre las importaciones mexicanas y canadienses, argumentando que ambos países son responsables de facilitar la migración ilegal y el tráfico de drogas, lo que ha sido un tema recurrente en su discurso.
Este tipo de medidas proteccionistas no son nuevas para Trump, quien ha utilizado los aranceles como herramienta diplomática para presionar a otros países en su agenda política. De hecho, las amenazas de aranceles adicionales al comercio de bienes provenientes de China y de países vecinos como México y Canadá ya están siendo discutidas como parte de sus planes para su administración. Con menos de dos meses para que asuma el cargo, el presidente electo parece decidido a imponer su enfoque unilateral sobre la economía global y a reforzar el dominio del dólar estadounidense como moneda de referencia mundial.
