El senador de Morena, Saúl Monreal, confirmó su aspiración a la gubernatura de Zacatecas, pese a la reforma antinepotismo impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que prohibirá candidaturas familiares… pero solo a partir de 2030. Aunque la iniciativa original buscaba frenar estas prácticas en 2027, Morena y el PVEM modificaron el plazo, creando un vacío que Monreal aprovechará: “Si la Constitución lo permite, participaré”, declaró.
Monreal, hermano del exsenador Ricardo Monreal, defendió su postura: “Los Monreal somos una familia política, no nepotismo”, distanciándose de casos donde gobernadores heredan el poder a familiares sin méritos. Aunque votó a favor de la reforma, criticó a quienes “obstan el poder para su esposa o hija”, justificando su propia candidatura como legítima.
¿Por qué el retraso hasta 2030? La modificación, aprobada por Morena y aliados, permitiría a figuras como Monreal competir en 2026. Sheinbaum, que prometía combatir el clientelismo, enfrenta cuestionamientos: ¿Es esta una concesión a grupos internos? Analistas señalan que el ajuste temporal debilita el espíritu de la ley y expone contradicciones en la Cuarta Transformación.
Mientras Monreal asegura “trabajar desde el Senado” y esperar “la voluntad del pueblo”, la polémica crece: ¿Es su aspiración un acto de nepotismo electoral o un derecho democrático? La respuesta definirá no solo el futuro de Zacatecas, sino la credibilidad de la reforma antinepotismo en México.
