Mañana será un día clave para Cuauhtémoc Blanco, exgobernador de Morelos, pues el pleno de la Cámara de Diputados discutirá y votará el dictamen de la Sección Instructora, que recomienda desechar la solicitud de desafuero en su contra. La decisión se tomará mediante votación nominal (con registro electrónico), lo que aumentará la transparencia del proceso.
* El dictamen: La Sección Instructora propone archivar el proceso de desafuero, argumentando falta de elementos para proceder.
* La postura del PAN: La bancada panista anunció que votará en bloque en contra del dictamen, exigiendo que se revise nuevamente. «Que hagan bien lo que hicieron mal», declaró Elías Lixa, coordinador del PAN.
* Moción suspensiva: El PAN también presentará una moción suspensiva para que, de ser aprobada, el dictamen regrese a la Sección Instructora.
Algunas legisladoras de Morena, PAN y MC han llamado a formar un bloque unificado para votar en contra del dictamen, aunque aún no hay una postura oficial conjunta. Esta movilización refleja la división en el Congreso sobre el caso.
Si la mayoría del pleno apoya el dictamen, se descartaría el desafuero de Blanco, cerrando el proceso. De lo contrario, el caso podría regresar a revisión, prolongando la incertidumbre jurídica y política.
Prospectiva
La votación de mañana no solo definirá el futuro político de Cuauhtémoc Blanco, sino que también pondrá a prueba la cohesión de los partidos en la Cámara. Si el dictamen se aprueba, Morena y aliados consolidarían su influencia; si se rechaza, el PAN y oposición demostrarían fuerza. Más allá del resultado, este caso evidencia los tensos equilibrios de poder en el Legislativo y cómo los procesos de desafuero siguen siendo un arma política.
