Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó la captura de Francisco Javier Custodio Luna, conocido como “El Guasón”, en el estado de Tabasco. El arresto se realizó en el kilómetro 95 de la carretera Villahermosa-Ciudad del Carmen, gracias a una orden de aprehensión por el delito de asociación delictuosa. «El Guasón» está vinculado con el temido grupo delictivo “La Barredora” y es señalado como uno de los actores clave de la violencia en la región.
De acuerdo con las autoridades, “El Guasón” lideraba una célula criminal que operaba en diversos municipios de Tabasco, incluida Villahermosa. Este grupo se dedicaba principalmente a la venta de drogas y extorsiones a comerciantes locales. Además, se reveló que el detenido es un expolicía estatal, lo que le permitió coordinar actividades ilícitas con una red de contactos dentro de cuerpos de seguridad.
La influencia de “El Guasón” se extendía más allá de las actividades cotidianas de su célula. Se le acusa de mantener el control total de la venta y distribución de narcóticos en la región, además de extorsionar a los comerciantes y habitantes de Tabasco. Las autoridades lo señalan como responsable de coordinar ataques violentos contra otros grupos delictivos, especialmente contra el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con el fin de consolidar su poder en la zona centro del estado.
Uno de los aspectos más preocupantes de su red de operaciones es su capacidad para infiltrarse en las instituciones de seguridad. Durante su tiempo como policía estatal, “El Guasón” cooptó a varios de sus compañeros, quienes lo apoyaron con información sobre operativos de las fuerzas de seguridad. Entre ellos se destacan Blasimiro Sánchez Marín, alias «El Blas», y Efraín Luna Oliva, alias «El 50» o «El Tostón», ambos policías activos involucrados en la estructura de “La Barredora”.
Prospectiva:
El impacto de esta detención podría marcar un antes y un después en la lucha contra la criminalidad organizada en Tabasco. La desarticulación de células criminales como la de «El Guasón» podría debilitar considerablemente las redes de narcotráfico y extorsión en la región. Sin embargo, queda pendiente el desafío de la infiltración de las fuerzas de seguridad, lo que exigirá un esfuerzo continuo para restaurar la confianza en las instituciones.
