El Tribunal Constitucional de Corea del Sur confirmó el «impeachment» contra Yoon Suk-Yeol, destituyéndolo del cargo presidencial por haber impuesto la ley marcial.
El veredicto entra en vigor de inmediato y establece la celebración de elecciones presidenciales anticipadas en el país dentro de 60 días.
En enero, se informó que el mandatario, podría ser condenado a muerte o a cadena perpetua si es declarado culpable de ser el «cabecilla de una insurrección». La insurrección, junto con la traición, figuran entre los delitos por los que los presidentes surcoreanos no gozan de inmunidad.
Yoon es el primer presidente, en toda la historia de Corea del Sur, en enfrentar cargos criminales mientras aún estaba en el cargo.
Prospectiva:
La destitución de Yoon Seok-Yeol y su posible juicio representan un punto de inflexión en la historia política de Corea del Sur. Las elecciones anticipadas definirán el futuro inmediato del país, con efectos en su estabilidad interna, su economía y su posición en el escenario global.
