Un juez federal desestimó una parte significativa de la demanda presentada por el gobierno de México contra fabricantes de armas estadounidenses, a quienes se acusaba de facilitar el tráfico de armas hacia los cárteles de droga a través de la frontera.
El juez Dennis Saylor, de la Corte de Distrito de Boston, falló en contra de seis de las ocho empresas demandadas, entre ellas Sturm, Ruger y Glock, citando problemas jurisdiccionales como la razón principal de su decisión. Saylor argumentó que la conexión de estas empresas con el estado de Massachusetts era “mínima en el mejor de los casos”, señalando que ninguna de las compañías tenía presencia en el estado y que México no había demostrado que las armas vendidas específicamente en Massachusetts habían causado algún daño.
El juez también refutó el argumento de México de que las armas vendidas en Massachusetts probablemente terminaran siendo traficadas ilegalmente a México, alegando que no había pruebas suficientes para establecer este vínculo jurisdiccional. Además de Sturm, Ruger y Glock, otras empresas contra las que se desestimaron las demandas incluyen Barrett Firearms Manufacturing, Colt’s Manufacturing Company, Century International Arms y Beretta USA.
La decisión del juez deja a México con la tarea de demostrar de manera más concreta cómo las acciones de estas compañías influyen directamente en el tráfico de armas hacia su país. A pesar del fallo desfavorable, el gobierno mexicano ha declarado que continuará con las acciones legales contra las empresas restantes y que explorará otras medidas legales, según informó la Cancillería a Reuters. El caso subraya los desafíos persistentes en la lucha contra el tráfico de armas y las complejas cuestiones jurisdiccionales en disputas internacionales.
