Habitantes de la zona de Maneadero, a 10 kilómetros de Ensenada, Baja California, presentaron una denuncia contra la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (CESPE), por no ocuparse del daño ambiental que están realizando las plantas de tratamiento de aguas negras El Naranjo y Maneadero, al descargar sus aguas contaminadas en el estero Punta Banda, un humedal de la zona.
Los denunciantes aseguran que CESPE está colapsado y que las descargas de aguas residuales son permanentes y sin tratamiento previo. Hasta el momento, no existe un plan de trabajo y financiero concreto para enfrentar la emergencia del daño ambiental de dichas descargas.
«La única respuesta de las autoridades es que hay que esperar. Mientras vemos cómo se destruyen nuestros arroyos, nuestra salud y nuestros modos de vida», expresó Manuel Mercado, agricultor de Maneadero.
La denuncia fue dirigida a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), y al Organismo de Cuenca de la Península de Baja California, perteneciente a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) contra quien resulte responsable. Los denunciantes solicitaron a las autoridades que den vista a la Fiscalía General de la República para investigar el delito ambiental.
«La Profepa y la Conagua deben actuar con celeridad y con la debida diligencia; de lo contrario, se harían partícipes de esta injusticia ambiental po incumplir su mandato de control y vigilancia», expresó Sandra Moguel, abogada ambientalista.
«La salud del estero Punta Banda ha sido severamente afectada. Tenemos monitoreos de la calidad de agua donde se cultivan moluscos que demuestran que los niveles de contaminación por coliformes fecales se encuentran por encima de la normatividad mexicana», señala otra de las vecinas de la zona.
Los denunciantes esperan que Conagua y Profepa investiguen y sancionen el daño ambiental con un papel activo, y que cumplan con su obligación de garantes de la salud de los ecosistemas costeros, y de las comunidades que dependen de estos.
El humedal es un hábitat de aves migratorias como el gorrión sabanero, el charrán mínimo, el rascón picudo californiano, el pato golondrino y es refugio de mamíferos marinos como la foca común. También es un sitio emblemático de la cultura ensenadense, en donde las familias realizan actividades recreativas y económicas como la pesca.
