El gobierno cubano respondió con dureza este jueves a las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos contra la empresa estatal Unión Cuba-Petróleo (Cupet). El ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, acusó al secretario de Estado Marco Rubio de usar «mentiras usuales y vulgares» para justificar el reforzamiento del cerco económico contra la isla.
La sanción contra Cupet, incluida en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), marca un nuevo capítulo en las tensiones entre ambos países bajo la administración Trump.
Gobierno cubano denuncia «genocidio energético» por sanciones
El canciller Bruno Rodríguez utilizó las redes sociales para denunciar que Marco Rubio actúa por «ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos» de la élite que impulsó su carrera política.
«Para justificarlo, no acude a excusas preparadas por su Departamento de Estado, sino a mentiras usuales y vulgares», declaró el jefe de la diplomacia cubana. Sus palabras reflejan el endurecimiento del discurso oficial ante las nuevas medidas estadounidenses.
Por su parte, el viceprimer ministro Oscar Pérez-Oliva calificó la sanción como parte del «genocidio que comete contra el pueblo cubano» la administración estadounidense. Según el funcionario, estas medidas profundizan el cerco energético contra la isla.
Marco Rubio justifica sanción por uso político de la energía
El secretario de Estado defendió las sanciones argumentando que el gobierno comunista cubano utiliza la energía «como un arma» tanto para la represión como para beneficio del régimen.
Rubio acusó a los líderes cubanos de desviar recursos energéticos para enriquecerse mediante la reventa de barriles y el acaparamiento de suministros para las fuerzas militares y de inteligencia.
La empresa Cupet, ahora sancionada, controla la extracción, refinamiento y producción de crudo en Cuba. Washington considera que incluye activos que fueron «expropiados ilegalmente a propietarios estadounidenses».
Empresa de Florida cancela planes de exportar combustible a Cuba
La sanción coincide con el caso de Vanguard Energy, empresa con sede en Coral Gables, Florida, que planeaba exportar combustible a la isla. Según reportes de Bloomberg y Miami Herald, la compañía tenía negociaciones «avanzadas» para enviar 100 mil barriles de gasolina y 150 mil de diésel cada mes.
Sin embargo, el Departamento de Estado negó haber concedido una licencia que permitiera evadir el bloqueo impuesto por Trump desde enero. Este jueves, el Condado de Miami-Dade revocó la licencia fiscal local de Vanguard Energy por sus «envíos propuestos de combustible a la dictadura comunista socialista asesina cubana».
La empresa había identificado terrenos propiedad de Cupet con instalaciones para almacenar combustibles, que pretendía arrendar para sus operaciones.
Trump intensifica presión con medidas contra sector energético
La administración Trump decretó el 1 de mayo medidas contra entidades extranjeras que operen en sectores vitales de Cuba, incluyendo energía, defensa, minería y servicios financieros.
Esta campaña de «máxima presión» busca promover un cambio político y económico en la isla. Trump advirtió que quienes mantengan negocios con el gobierno cubano y su conglomerado empresarial militar Gaesa se exponen al bloqueo de sus activos en Estados Unidos.
Las sanciones forman parte del endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba, que había experimentado un deshielo durante la administración Obama pero se revirtió completamente bajo el mandato republicano.
