El Vaticano confirmó que el esperado Cónclave comenzará el 7 de mayo, marcando el inicio de una histórica elección papal. A las 10:00 horas, los cardenales celebrarán la misa Pro Eligendo Pontifice, dando paso a un día cargado de solemnidad y simbolismo.
Tras la misa, los cardenales se dirigirán en procesión a la Capilla Sixtina, entonando el Veni Creator antes de prestar juramento. Solo 133 cardenales menores de 80 años participarán en la elección, ya que dos están ausentes por razones de salud. Entre ellos, el cardenal español Antonio Cañizares, figura destacada, no podrá asistir al proceso.
Una vez reunidos, el maestro de ceremonias dirá “extra omnes”, pidiendo a todos los no electores abandonar el recinto. Esta frase sella el inicio oficial del Cónclave, donde el silencio y la tradición guían cada paso del proceso. Cada día se permitirán hasta cuatro votaciones: dos por la mañana y dos por la tarde. Para elegir al nuevo Papa, se requiere una mayoría de dos tercios entre los cardenales votantes.
El humo blanco: símbolo del nuevo liderazgo espiritual
Cuando haya consenso, la famosa fumata blanca saldrá de la chimenea vaticana.
Este humo será el anuncio al mundo de que un nuevo líder espiritual ha sido elegido.
Mientras tanto, las congregaciones generales entre cardenales continúan, afinando detalles y analizando perfiles papales.
Preparativos finales y una Iglesia en expectativa
El 5 de mayo, el personal de apoyo y asistentes litúrgicos prestarán juramento, preparando el terreno para un evento global. El mundo observa con atención, esperando conocer al nuevo pontífice que tomará las riendas tras la era del Papa Francisco.
Prospectiva: El Cónclave del 7 de mayo no solo marcará un cambio de liderazgo, sino también una redefinición del rumbo de la Iglesia católica. Temas como la modernización, el papel de la mujer, y la paz global podrían cobrar protagonismo bajo el nuevo pontificado.
