China no cederá ante el acoso y nuestra economía puede soportar tanto los aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como otros desafíos, indicó Wang Wentao, ministro de Comercio chino.
Advirtió que los aranceles estadunidenses amenazan con perturbar «la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro globales, obstaculizando el desarrollo de la economía mundial». Sin embargo, dijo, China espera respeto mutuo en sus relaciones con otros países.
En una conferencia en Beijing, Wang aseguró que ni la coerción, ni las amenzas asustarán a su país, «la determinación de China para defender sus propios intereses es inquebrantable”, y recordó que “en una guerra comercial no hay ganadores».
«Si lo que Estados Unidos quiere es una guerra, ya sea una guerra arancelaria, una guerra comercial o cualquier otro tipo de guerra, estamos listos para luchar hasta el final».
El ministro afirmó que vincular los aranceles impuestos por Estados Unidos con el problema del fentanilo y las muertes por sobredosis es «engañoso y distorsiona la verdad». Aún así, enfatizó que las autoridades de su país esán abiertos a resolver las diferencias comerciales.
“Nuestras dos partes pueden reunirse en un momento apropiado y nuestros equipos también pueden comunicarse lo antes posible” y puntualizó que imponer aranceles del 20 por ciento a todas las importaciones no resolverá el problema.
Prospectiva:
El futuro de la relación comercial entre China y Estados Unidos dependerá de las decisiones políticas que tomen ambas naciones en los próximos meses. Si bien la tensión podría continuar, la apertura a negociaciones podría generar oportunidades para encontrar un equilibrio entre la competencia y la cooperación. Sin embargo, la incertidumbre persiste, y el mundo observará de cerca cómo evoluciona este conflicto y su impacto en la economía global.
