Catorce miembros del cártel de Sinaloa fueron arrestados en España como resultado de una investigación iniciada por el secuestro y asesinato de un presunto miembro de la banda, informó la Policía Nacional española este domingo. La organización criminal, que operaba principalmente en Cataluña, está acusada de estar detrás de la desaparición y posterior asesinato de un hombre que había viajado desde Italia con la intención de reunirse con algunos de los líderes del cártel.
La víctima, de 46 años, fue secuestrada entre finales de mayo y principios de junio. Durante este tiempo, los familiares de la víctima, que residían en Kosovo, recibieron una demanda de rescate de 240,000 euros. A pesar de haber pagado una parte de la suma (32,000 dólares) a través de criptomonedas, el hombre fue encontrado muerto en agosto en una zona boscosa de Cataluña. Su cadáver mostraba signos de violencia y ya se encontraba en avanzado estado de descomposición.
La red desmantelada estaba formada principalmente por ciudadanos mexicanos y se encontraba vinculada al cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más poderosas y extendidas del mundo. Además de los secuestros y asesinatos, la banda también estaba involucrada en el tráfico de drogas, blanqueo de capitales y otros delitos graves. En concreto, recibían paquetes con metanfetamina impregnada en prendas de ropa enviadas desde México a Cataluña. Una vez en España, la droga era procesada en un laboratorio clandestino que tenían en la región.
El cártel de Sinaloa, cuyo nombre proviene del estado mexicano en el noroeste del país, sigue siendo una de las organizaciones más influyentes en el crimen organizado internacional, a pesar de la encarcelación de dos de sus máximos líderes, Joaquín «El Chapo» Guzmán e Ismael «Mayo» Zambada, quienes se encuentran actualmente presos en Estados Unidos. La desarticulación de esta célula en España es solo una muestra de la presencia global de la organización y su continuo impacto en el tráfico de drogas y otros crímenes transnacionales.
