El cruce diplomático comenzó luego de declaraciones de Omar García Harfuch, quien detalló que una avioneta con 427 kilos de cocaína fue asegurada en Tecomán, Colima, tras detectarse su vuelo desde una “traza” localizada al sur, cerca de San Salvador. En el operativo fueron detenidos tres hombres, todos mexicanos, según informó el propio secretario.
La afirmación provocó la reacción inmediata del presidente Nayib Bukele, quien usó su cuenta oficial de X (antes Twitter) para negar que el vuelo partiera de su país y exigir una “aclaración y rectificación inmediata”.
“El Salvador no encubre criminales ni tolera el narcotráfico. No permitiremos que intenten involucrarnos en operaciones que no nos corresponden”, escribió Bukele.
El Salvador llama a consultas a su embajadora
Además de rechazar públicamente las declaraciones, Bukele llamó a consultas a la embajadora salvadoreña en México, un gesto diplomático de alto nivel que refleja el malestar del gobierno centroamericano por los señalamientos emitidos desde la Secretaría de Seguridad mexicana.
El mandatario salvadoreño también subrayó que los tres detenidos en México son de nacionalidad mexicana, lo cual fue confirmado posteriormente por las autoridades mexicanas.
¿Qué dijo exactamente Omar García Harfuch?
García Harfuch explicó, en una publicación en redes sociales, que el sistema de vigilancia aérea de México detectó una “traza de interés” al sur de su espacio aéreo, específicamente a unos 200 kilómetros al sur, en dirección a San Salvador. Esto motivó el despliegue de aeronaves militares mexicanas para interceptar el vuelo, que aterrizó en una pista clandestina en Tecomán.
En la operación participaron la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional. Los tres sujetos fueron arrestados y puestos a disposición del Ministerio Público.
México guarda silencio oficial ante el reclamo
Hasta el cierre de esta edición, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México no ha emitido una respuesta oficial a las exigencias de Bukele, quien mantiene un discurso firme de combate al crimen organizado y se ha mostrado especialmente sensible a cualquier insinuación que vincule a su país con el narcotráfico.
Este episodio abre un nuevo frente diplomático para el gobierno mexicano, en un contexto regional donde la cooperación en seguridad es clave.
¿Qué implica diplomáticamente el reclamo?
El llamado a consultas de una embajadora no equivale a una ruptura diplomática, pero sí representa una señal de inconformidad seria. El Salvador busca desmarcarse de cualquier implicación en tráfico de drogas a través de su espacio aéreo, mientras que México deberá aclarar si su señalamiento fue técnico o político.
Especialistas consideran que este tipo de fricciones requieren canales diplomáticos eficaces para evitar una escalada que dañe la relación bilateral.
La polémica en torno a la narcoavioneta en Colima no solo ha puesto el foco en las rutas aéreas del narcotráfico, sino también en la diplomacia regional. El desenlace dependerá de si México emite o no una aclaración oficial que satisfaga a El Salvador.
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