Cientos de bomberos continúan su lucha por tercer día consecutivo contra un gran incendio forestal en la isla griega de Creta. El incendio, que comenzó el pasado miércoles en la región de Rétino, se propagó rápidamente hacia el este el jueves debido a fuertes vientos, lo que forzó la evacuación de más de 1.000 personas de nueve pueblos. Las autoridades han desplegado más de 350 bomberos, apoyados por aviones, helicópteros y personal del Ejército y la Policía.
Aunque la situación ha mejorado el viernes, permanecen algunos focos dispersos que continúan ardiendo, según informaron los bomberos. El incendio ha causado daños significativos en infraestructuras, especialmente en la red de suministro de agua y la red eléctrica, y ha devastado una vasta área de cultivos, principalmente olivos, afectando gravemente la economía agrícola local. Cuatro comunidades del municipio de Amari permanecen en estado de emergencia hasta el 9 de septiembre.
Las temperaturas extremas registradas en junio y julio, con picos que superaron los 44 grados en Creta, han exacerbado el riesgo de incendios forestales, dejando la vegetación extremadamente seca. Aunque las temperaturas actuales son normales para la temporada, la acumulación de calor ha creado condiciones propicias para la propagación de incendios en toda Grecia, donde decenas de fuegos se declaran a diario.
