Fuerzas israelíes siguen bombardeando la Franja de Gaza, pese al llamado a un «cese el fuego inmediato» del Consejo de Seguridad de la ONU.
El ministerio de Salud de Gaza, gobernada por Hamas, reportó 70 muertos en las últimas 24 horas, 13 de ellos en bombardeos cerca de Rafah, en el extremo sur del enclave, donde se hacinan 1,5 millones de palestinos, la mayoría desplazados por la violencia en el resto del territorio.
«Oímos una fuerte explosión. Los escombros cayeron sobre nosotros. Había trozos de cuerpos en los árboles. Hubo 22 o 23 mártires, todos desplazados de Gaza», dijo Hussam Qazaat, en medio de las ruinas en Rafah.
La situación humanitaria en el territorio es extrema y la mayor parte de su población está amenazada por la hambruna, según la ONU.
Al menos 18 personas murieron intentando recuperar ayuda enviada por aire en el norte del territrio, según indicó Hamás. 12 personas murieron ahogadas en el mar y seis en estampidas, precisó.
Israel controla estrictamente la entrada por vía terrestre de la ayuda que llega con cuentagotas desde Egipto. Esto llevó a varios países a lanzar víveres desde aviones.
Hamás pidió «cesar inmediatamente» estas operaciones aéreas y abrir «rápidamente» los accesos terrestres al enclave.
