El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, hizo pública su denuncia sobre la presunta alteración del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) por parte de un grupo de exfuncionarios. Este registro contabiliza más de 113,000 casos, y según el mandatario, habría sido manipulado con la intención de «afectar» a su Gobierno.
Durante su rueda de prensa matutina, López Obrador justificó los esfuerzos de su administración para crear un nuevo censo que reduzca el número oficial de desaparecidos, que el año pasado superó las 100,000 personas no localizadas desde 1962, según registros históricos.
Las declaraciones del presidente se dan en respuesta a las denuncias de Karla Quintana, ex titular de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), quien renunció en agosto pasado. Quintana acusó al Gobierno de presionar para modificar el registro de desaparecidos y disminuir las cifras, alegando que el nuevo censo busca reducir los reportes de desaparición, especialmente durante el actual sexenio.
López Obrador acusó a Quintana de actuar de manera irresponsable y la vinculó a una organización supuestamente independiente pero con inclinaciones de derecha. Afirmó que se esclarecerá cómo llegaron al Gobierno y reiteró que la alteración va más allá de los padrones, indicando que la cifra oficial de 126,000 desaparecidos no es correcta y será demostrado con pruebas obtenidas mediante un censo casa por casa.
El presidente defendió la elaboración del nuevo censo, que consiste en la visita de funcionarios de la Secretaría de Bienestar a los domicilios de personas con reportes de desaparecidos. Adelantó que presentará el nuevo registro en aproximadamente un mes, con el objetivo de informar y dar a conocer la realidad, subrayando la importancia de buscar pruebas para respaldar sus afirmaciones.
