El juez Arthur Engoron, encargado de llevar el caso de presunto fraude inmobiliario contra el ex presidente Donald Trump en Nueva York, enfrenta una situación alarmante. Este jueves, su hogar en el condado de Nassau, estado de Nueva York, fue el escenario de una amenaza de bomba. Las autoridades respondieron de inmediato a la emergencia.
El incidente se produce un día después de que Donald Trump expresara críticas hacia el magistrado a través de su red social Truth Social. La relación tensa entre el ex presidente y el juez ha generado preocupación, y la amenaza de bomba eleva la tensión en torno al caso.
El miércoles, el juez Engoron tomó la decisión de cancelar la comparecencia de Trump durante los alegatos finales del juicio civil. Este juicio busca determinar la responsabilidad de Trump y otros acusados en el presunto fraude inmobiliario, con posibles consecuencias financieras significativas y un veto de por vida en el sector inmobiliario del estado para el ex mandatario.
En una carta a la defensa, Engoron explicó que asume la ausencia de Trump en el tribunal debido a la falta de respuesta a los límites establecidos para su intervención. Estos límites buscaban restringir al ex presidente a abordar únicamente el caso en cuestión, sin divagar en otros temas.
El juicio, que comenzó el 2 de octubre, está programado para concluir esta semana. La Fiscalía ya logró una victoria antes del proceso al obtener una decisión sumaria del juez Engoron, declarando a Trump y otros acusados responsables de fraude continuado en la Organización Trump.
En medio de estos eventos, la fiscal general de Nueva York, Letitia James, expresó su orgullo por el caso presentado ante la Justicia. Se espera que el juez Engoron, a pesar de la amenaza recibida, continúe manejando el caso con imparcialidad y rigurosidad judicial. La situación actual plantea desafíos adicionales en un proceso legal que ha captado la atención nacional.
