La Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción del Estado de Campeche solicitó el pasado miércoles 23 de julio a la Cámara de Diputados el desafuero de Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del PRI, por presunto uso indebido de atribuciones y peculado, con un probable desvío de 83 millones 508 mil pesos. Sin embargo, el dirigente priista asegura que esta acusación es infundada y tiene fines políticos.
En declaraciones a El Universal, Moreno Cárdenas calificó la denuncia como un “distractor más del narco gobierno de Morena”, con el objetivo de desviar la atención pública de la situación nacional.
“No tienen nada”: responde Alejandro Moreno
Según el líder priista, las acusaciones carecen de fundamento y ya fueron desestimadas por la vía legal en procesos anteriores:
“Hay resoluciones judiciales donde les gané todo. Era una mentira, una calumnia, repeticiones de actos y violaciones a procedimientos jurídicos. ¡¡Gané todo legalmente!!”, declaró.
Moreno insiste en que esta nueva solicitud de desafuero no tiene trascendencia y forma parte de una estrategia para desviar el debate público:
“Simplemente no hay que caer en el juego del gobierno para generar sus distractores. Se están cayendo a pedazos”.
El trasfondo político de la denuncia
El líder del PRI considera que el proceso legal en su contra no sólo busca debilitar su imagen, sino también desviar la atención de temas críticos del país, como la violencia, la corrupción y la inseguridad.
En ese sentido, calificó al gobierno de la Cuarta Transformación como un “narco gobierno” y a sus actores como “narcos políticos”.
A pesar de sus declaraciones contundentes, Moreno reconoció que la acusación le afecta en el ámbito público:
“Aunque no tiene fundamentos, lastima en lo público a mi persona”, reconoció.
¿Qué sigue para el proceso de desafuero?
La solicitud de desafuero presentada por la Fiscalía de Campeche deberá ser turnada a la Sección Instructora de la Cámara de Diputados. Esta instancia evaluará si procede retirar el fuero a Moreno Cárdenas para que pueda ser juzgado por los delitos que se le imputan.
Hasta ahora, no se ha fijado una fecha para la revisión del expediente ni para su discusión en el Pleno.
Un discurso de resistencia política
La narrativa de Alejandro Moreno busca posicionarse como víctima de una persecución política, al estilo de otros dirigentes opositores en América Latina. Su acusación contra Morena como “narco gobierno” es un intento por virar el foco hacia la supuesta corrupción en el poder.
Sin embargo, el señalamiento del desvío de más de 83 millones de pesos pesa sobre su figura, y la resolución del Congreso será determinante para definir su futuro político.
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