Ucrania y EE.UU. cerraron un acuerdo histórico que destinará el 50% de las ganancias de sus recursos naturales no explotados a un fondo conjunto controlado mayoritariamente por Washington. Según fuentes de la oficina de Volodímir Zelenski, el pacto excluyó cláusulas polémicas, como una contribución mínima de 500 mil millones de dólares, pero no garantiza por escrito el apoyo militar continuo a cambio.
Donald Trump, quien presionó a Kiev para recuperar fondos de ayuda antirrusa, anunció que Zelenski viajará a firmar el acuerdo en los próximos días. Aunque el presidente ucraniano inicialmente rechazó términos «abusivos», admitió que era crucial para mantener el respaldo en seguridad de su principal aliado.
¿Qué implica este trato? El fondo, que prohibe transferencias a terceros sin aprobación bilateral, buscaría reactivar la economía ucraniana tras la guerra. Sin embargo, críticos cuestionan: ¿Es una estrategia de Estados Unidos para monetizar su ayuda o una jugada de Zelenski para evitar el aislamiento?
Con la agresión rusa como telón de fondo, el acuerdo deja dudas: ¿Perderá Ucrania soberanía sobre sus recursos? ¿O marcará el inicio de una alianza económica desigual? La firma en Washington podría redefinir el futuro geopolítico de Europa del Este.
