A partir del 28 de octubre de 2024, los juzgadores federales en México reanudarán sus actividades tras una votación en todos los circuitos judiciales del país. Esta decisión, tomada por la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación (Jufed), busca beneficiar a la población mientras se mantienen formas legítimas de protesta y resistencia.
La Jufed aclaró que la reanudación de labores no implica renunciar a su lucha contra la reforma judicial y las acciones de los poderes Ejecutivo y Legislativo que, según ellos, amenazan las libertades y derechos fundamentales de los mexicanos. Los juzgadores reafirmaron su compromiso con el Estado de Derecho y la defensa de los derechos humanos, destacando la importancia de la justicia y el respeto a la Constitución como pilares de la democracia.
A pesar de la reanudación, los titulares de los órganos jurisdiccionales expresaron su derecho a suspender nuevamente las actividades si el Consejo de la Judicatura Federal no responde a las peticiones planteadas por la base trabajadora y los responsables del Poder Judicial. «Solicitamos que el Consejo de la Judicatura asuma su papel de órgano de administración y respete la autonomía e independencia de la Judicatura», enfatizaron.
La Jufed confía en el respaldo de la sociedad mexicana y en la solidaridad de organizaciones civiles defensoras de derechos humanos, así como de expertos nacionales e internacionales que han mostrado preocupación por los efectos de la reforma judicial. Asimismo, hicieron un llamado a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que resuelva de manera definitiva los medios legales interpuestos y restauren el orden constitucional en el país.
Los jueces federales reafirmaron su unidad y compromiso en la defensa de la independencia judicial y de los derechos de los ciudadanos. Su lucha continuará dentro de los cauces legales, manteniéndose firmes en su misión de proteger la justicia y los derechos humanos en México.
Con la reanudación de sus actividades, los juzgadores federales buscan equilibrar su labor con la defensa de principios fundamentales, asegurando que la justicia prevalezca en un contexto de desafíos significativos.
