Autoridades de la localidad de Mannheim, al sur de Frankfurt, Alemania, desplegaron un operativo luego de que un conductor ingresó con su vehículo a una calle peatonal causando la muerte de al menos una persona y más de 25 heridos. El conductor del vehículo fue detenido.
El alcalde de Múnich, Dieter Reiter, informó que entre los heridos hay niños. «Estoy profundamente conmocionado. Mis pensamientos están con los heridos», dijo.
De acuerdo con testigos, «se vivió un infierno en la tierra» después del atropellamiento, pues decenas de personas empezaron a correr de un lado a otro en búsqueda de refugio. Varios helicópteros sobrevuelan la zona.
Este es el segundo accidente en menos de un mes en el país luego de que una niña de dos años y su madre murieran a causa de las heridas que sufrieron en un atropello con un vehículo en la ciudad alemana de Múnich.
La policía no ha especificado si se trató de un accidente o un atentado, sin embargo pidió a la población evitar en la medida de lo posible el centro de la ciudad.
Prospectiva:
Este incidente en Mannheim, aunque trágico, puede servir como un punto para evaluar y ajustar las políticas de seguridad urbana y el manejo de emergencias en ciudades europeas. La capacidad de las autoridades para adaptarse rápidamente a este tipo de crisis determinará la efectividad de sus respuestas en el futuro y la confianza pública en sus medidas de seguridad.
