Los abogados de Rafael Caro Quintero, exlíder del Cártel de Guadalajara, denunciaron este viernes ante un juez federal que su cliente enfrenta condiciones carcelarias extremas en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, comparables a las aplicadas a terroristas peligrosos.
Según la defensa, las restricciones se basan en “mitos” sobre su figura y no en pruebas concretas de que represente un riesgo.
Acusaciones de aislamiento extremo
En una carta dirigida al juez Frederic Bloc, los abogados detallaron que Caro Quintero permanece 23 horas diarias encerrado en una celda pequeña, sin ventanas, y los fines de semana las 24 horas.
El capo, de 72 años, recibe sus comidas a través de una ranura en la puerta, come solo, y vive con la luz encendida permanentemente. El aire acondicionado irregular y la falta de ropa abrigadora le provocan temblores frecuentes.
Además, las llamadas a su familia son escasas y monitoreadas; desde febrero de 2025, sólo ha tenido una o dos comunicaciones breves con familiares en México.
Restricciones SAMs y críticas de la defensa
Las medidas, conocidas como SAMs (Special Administrative Measures), buscan limitar el contacto de internos que el gobierno considera peligrosos. Sin embargo, la defensa asegura que no existen pruebas de que Caro Quintero haya intentado manipular a sus abogados o planear delitos desde prisión.
“Estas restricciones se basan en leyendas que han rodeado a mi cliente durante décadas, sin respaldo de hechos recientes”, afirmaron sus representantes legales.
Antecedentes judiciales
Rafael Caro Quintero, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara y posteriormente vinculado al Cártel de Sinaloa, enfrenta múltiples cargos en Estados Unidos:
- Conspiración para asesinato, incluyendo el secuestro, tortura y homicidio del agente de la DEA “Kiki” Camarena en 1985.
- Conspiración para distribuir narcóticos a nivel internacional.
- Uso ilegal de armas de fuego para promover el narcotráfico.
Próximos pasos
El juez Frederic Bloc deberá decidir si las condiciones de aislamiento se mantienen o se modifican. La defensa busca un régimen menos restrictivo que permita mayor contacto con familiares y mejor acceso a servicios básicos.
Mientras tanto, el caso sigue generando atención internacional por la figura histórica del capo y el debate sobre derechos humanos en prisiones de máxima seguridad.
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