Este martes, un macabro hallazgo tuvo lugar en las cercanías de la carretera Culiacán-Eldorado, justo frente a la Escuela de Agronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS). Cinco cuerpos sin vida, todos ellos de hombres, fueron encontrados a un costado de la vía, lo que activó de inmediato a las autoridades locales y federales.
Los primeros informes de las autoridades indican que las víctimas presentaban impactos de arma de fuego. Ante la magnitud del hallazgo, los tres niveles de Gobierno desplegaron personal para acordonar la zona y permitir el trabajo de los investigadores de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa, quienes ya se encuentran realizando las diligencias pertinentes para esclarecer el crimen. Sin embargo, hasta el momento las identidades de las víctimas no han sido confirmadas.
Este trágico suceso se produce en una zona que ha sido escenario de incidentes violentos en varias ocasiones. En los últimos meses, se han registrado enfrentamientos armados en los alrededores de la carretera, los cuales han causado daños directos a la infraestructura educativa. Recientemente, la Facultad de Agronomía de la UAS sufrió daños en su fachada, con vidrios rotos y marcas de balas en las paredes, lo que dejó en evidencia el impacto de la violencia en el entorno académico. Este incidente llevó a que la UAS y varias instituciones educativas optaran por medidas preventivas, como el regreso a clases en línea.
Por su parte, la Secretaría de Educación Pública y Cultura no ha suspendido oficialmente las clases en los planteles educativos, pero se ha registrado un notable ausentismo entre los estudiantes, con una asistencia del 30% durante la jornada del lunes. La situación refleja el clima de inseguridad que afecta a la comunidad educativa, especialmente en áreas cercanas a zonas de conflicto.
Las autoridades continúan con la investigación del múltiple homicidio y han asegurado la escena del crimen para realizar las pericias necesarias. En tanto, se espera que, en las próximas horas, se puedan obtener más detalles sobre los hechos y sobre las posibles identidades de las víctimas.
Además de los recientes descubrimientos de cuerpos sin vida en la zona, el hallazgo de vehículos asegurados y otros objetos relacionados con actividades ilícitas han puesto en alerta a las autoridades locales. La violencia en la región ha generado una creciente preocupación, tanto entre los habitantes como entre las instituciones educativas, que buscan proteger a sus estudiantes y personal.
