La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que los 10,260 millones de pesos de los fideicomisos del Poder Judicial, transferidos a la Federación, se destinarán a mejorar los servicios de salud del ISSSTE. La mandataria justificó esta decisión argumentando que los trabajadores judiciales utilizan este sistema médico, al igual que otros empleados públicos, incluyendo maestros.
El Consejo de la Judicatura Federal (CJF) criticó la medida, señalando que la transferencia se realizó sin consulta previa. Sin embargo, Sheinbaum desestimó las quejas, recordando que una parte de estos recursos ya se había asignado anteriormente al INE sin objeciones.
La presidenta aseguró que no hay irregularidades y que los derechos laborales de los trabajadores judiciales están protegidos. Sin embargo, subrayó que los fondos no deben beneficiar a altos funcionarios, como ocurría antes. Mientras tanto, jueces retirados denuncian falta de pago de indemnizaciones, añadiendo más tensión al debate.
Prospectiva:
Esta reasignación de recursos podría marcar un precedente en el uso de fondos públicos, priorizando servicios sociales sobre estructuras administrativas. Si el ISSSTE logra mejorar su capacidad médica, el movimiento podría ganar apoyo popular. Sin embargo, la falta de diálogo con el Poder Judicial podría escalar en conflictos institucionales, especialmente si más sectores exigen transparencia en el manejo de fideicomisos.
