El Wi-Fi, por su naturaleza, no tiene la capacidad de espiarte directamente, ya que es simplemente una tecnología de conexión inalámbrica que permite la transferencia de datos entre dispositivos. Sin embargo, esta historia cambia cuando los hackers acceden a él.
De acuerdo con Ali Abedi, profesor adjunto de la Escuela Cheriton de Ciencias de la Computación, en 2020 él y su equipo encontraron que una laguna en el protocolo Wi-Fi 802.11 permitía a los criminales forzar a cualquier dispositivo Wi-Fi a enviar paquetes de datos.
Gracias a esta falla, los atacantes podrían rastrear los movimientos de los guardias de seguridad dentro de un banco siguiendo la ubicación de sus teléfonos o relojes inteligentes. También es posible que un ladrón identifique la ubicación y el tipo de dispositivos inteligentes en un hogar. Por ejemplo, una costosa computadora portátil o un televisor inteligente.
¿Cómo saber si te están espiando a través de Wi-Fi?
Es posible que alguien acceda a tu enrutador Wi-Fi para espiarlo. La protección con contraseña por sí sola no evitará que un hacker experimentado pueda vulnerarlo. Para evitarlo, debes utilizar una VPN en combinación con un software antivirus para salvaguardar su computadora y proteger sus datos, según Clario AntiSpy.
Para saber si te vigilan a través de tu Wi-Fi, primero debes verificar las conexiones en la configuración de tu enrutador. Si notas algún nombre que no reconoces, elimina esas conexiones, ya que pueden ser cibercriminales que te están espiando.
¿Tu Wi-Fi le sirve como arma a los espías?
Cuando un pirata informático viola tu red Wi-Fi, puede cambiar rápidamente tu contraseña en caso de que se dé cuenta de que la has cambiado. Si detectas esto, debes de comunicarte con la compañía que te brinda el servicio de internet. Monitorea la velocidad de tu red y observa la existencia de softwares extraños en tu dispositivo. Además, protege tu Wi-Fi con pasos sencillos, como crear contraseñas seguras y evitar abrir archivos o enlaces desconocidos. Evita también el uso de Wi-Fi no seguras, ya que pueden ser puntos de entrada para los cibercriminales.
