Un fuerte temporal desencadenó lo que autoridades describen como el peor desastre climático en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, con un saldo inicial de 13 víctimas fatales, una cifra que se espera aumente en las próximas horas. El presidente Lula viajó al área afectada este jueves para evaluar la situación.
El gobernador de Rio Grande do Sul, Eduardo Leite, expresó su pesar por las muertes registradas hasta el momento y señaló que es probable que haya muchas más que aún no se han contabilizado debido a deslizamientos e inundaciones en comunidades aisladas desde hace dos días. El número de fallecidos aumentó a 13 el jueves, desde los diez del día anterior, y se reportan 21 personas desaparecidas, según informó la Defensa Civil en su último informe.
Aunque los datos son preliminares, se cataloga este evento como un gran desastre climático en la historia del estado. El presidente Lula da Silva aseguró que el gobierno federal no escatimará esfuerzos ni recursos humanos ni materiales para mitigar el sufrimiento causado por este evento extremo de la naturaleza, comprometiéndose completamente con el estado para llevar a cabo las labores de rescate y recuperación. Acompañado por una comitiva de ministros, Lula llegó a la localidad de Santa María, una de las áreas más afectadas por las intensas lluvias.
