La Comisión Permanente del Congreso de la Unión vivió una jornada tensa cuando el senador Gerardo Fernández Noroña utilizó una marioneta de «Baby Bop» para ridiculizar a la oposición. El legislador de Morena aprovechó el momento para recordar los casos de Genaro García Luna, Melesio Cuén y Javier García Cabeza de Vaca como ejemplos de vínculos entre partidos opositores y el crimen organizado.
Durante el debate para aprobar un periodo extraordinario de sesiones, Noroña respondió a los gritos de «narcopartido» dirigidos a Morena con una táctica inusual: subió a tribuna con el dinosaurio de felpa para representar a los legisladores del PAN y PRI.
El show del títere que marcó el debate legislativo
La sesión se calentó cuando la oposición cuestionó la ausencia del senador morenista Enrique Inzunza, quien enfrenta señalamientos de narcotráfico. Los gritos de «narcopartido» llenaron el recinto hasta que Fernández Noroña tomó la palabra.
El senador hizo que la marioneta coreara: «Narcos, narcos, Morena es narco, todos son narcos». Con este gesto buscó ridiculizar lo que llamó una «bancada de farsantes» sin propuestas reales.
«Un títere no se sostiene solo, no sirve para nada», declaró Noroña mientras señalaba que la oposición ha perdido su brújula electoral. Para el legislador oficialista, este comportamiento refleja un intento desesperado de regresar a los tiempos donde ignoraban la Constitución.
El espectáculo provocó risas en la bancada de Morena, pero también generó mayor tensión con los partidos opositores que exigían respeto al debate parlamentario.
García Luna y los vínculos del PAN con el narcotráfico
Para sustentar su burla, Noroña presentó tres «mociones de ilustración» dirigidas al corazón del Partido Acción Nacional. El primer caso fue Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón.
El senador recordó sus confrontaciones históricas con García Luna y subrayó sus vínculos probados con el Cártel de Sinaloa. Actualmente, el exfuncionario cumple condena en una prisión de Nueva York por estos delitos.
«¿Cuándo dijeron algo? No dijeron ni pío», cuestionó Noroña a los legisladores panistas. Con esta pregunta buscó desarticular la narrativa opositora de que Morena protege al crimen organizado.
El legislador recordó que García Luna vivió ocho años en Estados Unidos antes de ser traicionado y encarcelado por las autoridades de ese país. «Roma paga pero desprecia a los traidores», sentenció.
Melesio Cuén: la foto que compromete a la coalición opositora
El segundo ataque de Fernández Noroña fue más reciente y directo. Mostró fotografías de los dirigentes nacionales del PAN, Marko Cortés; del PRI, Alejandro Moreno; y del PRD, junto con la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez.
En las imágenes aparecían haciendo campaña con Héctor Melesio Cuén, figura clave de la política sinaloense asesinado presuntamente en el mismo evento donde secuestraron a Ismael «El Mayo» Zambada.
Noroña destacó que en esa reunión también estaba presente un hijo de Joaquín «El Chapo» Guzmán. Esta revelación, según su narrativa, deja a la alianza opositora en posición vulnerable para hablar de nexos criminales.
«Le decimos al PRI y al PAN que son narcopartidos… el PRI con 10 exgobernadores presos por vínculos con el narco», afirmó el legislador. Sin embargo, aclaró con ironía que ellos eran «muy serios en el debate».
Cabeza de Vaca: el prófugo que la oposición no menciona
Como cierre de su exposición, Noroña puso sobre la mesa el caso de Javier García Cabeza de Vaca, exgobernador panista de Tamaulipas. El legislador recordó que Cabeza de Vaca es prófugo de la justicia, acusado de narcotráfico.
México ha solicitado formalmente la extradición del exgobernador desde Estados Unidos, donde se encuentra refugiado. La burla de Noroña se centró en la incongruencia de la oposición que grita «narco» pero guarda silencio sobre este caso.
«¿Por qué no piden también su envío a México?», cuestionó el senador. Sugirió que la protección hacia el tamaulipeco demuestra que la oposición tiene raíces profundas en estructuras criminales.
Esta acusación generó un silencio incómodo en las bancadas del Frente Amplio, que han centrado su discurso en supuestos vínculos de Morena con grupos delictivos.
La acusación de subordinación al extranjero
Más allá del teatro político, Noroña lanzó una acusación grave contra la oposición. Afirmó que creen que un gobierno extranjero los pondrá al frente del país porque saben que electoralmente no representan nada para el pueblo mexicano.
Esta declaración resuena en un contexto donde Morena defiende la presunción de inocencia de sus gobernantes, como Rubén Rocha Moya o Maru Campos. El partido exige pruebas formales que, según ellos, la oposición no ha presentado.
Según Fernández Noroña, mientras el oficialismo respeta los procesos legales, la oposición ya ha juzgado mediáticamente a Morena sin aportar elementos jurídicos sólidos.
Al final de la jornada, el Congreso aprobó el periodo extraordinario para discutir las reformas judicial y electoral. Sin embargo, el enfrentamiento marcó un nuevo nivel de hostilidad que anticipa una guerra legislativa prolongada donde los expedientes judiciales serán protagonistas del debate político.
