La Casa Blanca acaba de dar un golpe histórico a Harvard, congelando $2,260 millones en subvenciones y contratos federales. Esta drástica medida profundiza el enfrentamiento entre la administración Trump y la prestigiosa universidad, acusada de no combatir adecuadamente el antisemitismo en su campus.
El presidente interino de Harvard, Alan M. Garber, rechazó las exigencias del gobierno, calificándolas de «coercitivas» y fuera de su autoridad. Sin embargo, el grupo federal contra el antisemitismo respondió duramente, acusando a la universidad de «privilegio elitista» y evadir responsabilidades.
* 9,000 millones están bajo revisión desde hace semanas.
* 686 millones recibió Harvard en 2024 en fondos federales.
* Es la sanción más grande contra una universidad Ivy League.
Garber argumentó que las demandas violan la Primera Enmienda y el Título VI de Derechos Civiles. Aunque evitó amenazar con acciones legales, fuentes internas revelan que Harvard no descarta demandar al gobierno.
Prospectiva
Esta medida podría marcar un punto de inflexión en la relación entre el gobierno y las universidades. Si Harvard no negocia, perderá millones clave para investigación y becas. Pero si se resiste legalmente, podría sentar un precedente sobre la autonomía académica frente al control federal. Mientras, otras universidades como Yale o Princeton podrían ser las próximas en la mira de Trump.
