En una sesión cargada de tensión política, los diputados decidieron respaldar a Cuauhtémoc Blanco, rechazando la solicitud de desafuero en su contra. La decisión se dio tras una intensa discusión política que reflejó la polarización en el Congreso. El exgobernador de Morelos, acusado de tentativa de violación en contra de su meda hermana, recibió el apoyo de Morena, PRI y Verde Ecologista. La oposición, por su parte, mostró su descontento, lo que generó un ambiente altamente tenso durante la votación final.
Con 291 votos a favor, 158 en contra y 12 abstenciones, la Cámara aprobó el dictamen que lo exonera de continuar con el proceso. Esta cifra final reflejó la división política que caracteriza el tema, con fuertes enfrentamientos dentro de los partidos. La decisión, tomada en el Día Naranja contra la violencia de género, ocasionó fuertes reacciones, especialmente entre quienes consideran que no se hizo justicia.
Blanco subió al estrado antes de la votación para defenderse, asegurando que su conciencia estaba tranquila y que no temía enfrentar a la Fiscalía. “Nada más esto fue después de seis meses, la señora presentó la demanda en mi contra y estoy dispuesto a ir a la Fiscalía sin ningún temor porque mi conciencia está muy tranquila”, dijo el ex mandatario. Esta intervención generó un ambiente caldeado en la Cámara, con varios diputados molestos por sus palabras.
Su intervención provocó empujones entre los diputados, especialmente entre las mujeres morenistas y emecistas, quienes expresaron su desacuerdo con la postura de Blanco. Los legisladores que lo respaldaron aseguraron que se trataba de un dictamen con «sustento jurídico», sin motivaciones políticas. A pesar de las explicaciones, el debate se volvió cada vez más tenso.
Sin embargo, el Partido del Trabajo (PT) rechazó la decisión, calificando el desafuero como una “presión política” de los demás partidos. Ana Lilia Gil, del PT, destacó que no podían ceder ante presiones, ya que eso iría en contra de los principios de la Cuarta Transformación. A pesar de los rechazos, algunos consideraron que el proceso debía continuar sin interferencias externas.
A pesar de las críticas, los legisladores del Partido Verde defendieron el dictamen, argumentando que rechazarlo solo retrasaría el proceso judicial. Este debate refleja la creciente división dentro de la 4T, con posturas encontradas sobre el caso de Cuauhtémoc Blanco. Los partidos siguen marcando su territorio en este tema tan controversial.
Prospectiva:
La decisión de la Cámara Baja sobre el caso de Cuauhtémoc Blanco tiene el potencial de desencadenar una serie de eventos que podrían alterar el panorama político de México en los próximos meses y años. La tensión política, las divisiones internas en la 4T, el cuestionamiento sobre la imparcialidad del poder legislativo y el impacto en la lucha contra la violencia de género serán temas cruciales en la evolución de este caso. A medida que la situación se desarrolle, será esencial observar cómo los actores políticos ajustan sus estrategias para manejar el creciente descontento y las presiones sociales.
